YOKOLANDIA. Diario de un superviviente (Personales)
Martes, 13/05/2008
LA LAVADORA
Queridas todas,
Anoche lloré de la risa por lo que a continuación voy a relataros convenientemente exagerado y reformado para descojone general.
Una buena amiga, de las mejores y esta vez no es Hadita, está desesperada. No entiende a su lavadora y la falta de entendimiento ha llegado a tal grado que no ha sido capaz de ponerla en marcha.
Tengo entendido que cuando llevaron el electrodoméstico a su casa nueva no hizo demasiado caso a las instrucciones que le daba el que se la llevó y lo que tengo comprobado es que espera que yo le dé a distancia las instrucciones que no tuvo en su momento.
En estas estaba ayer por la tarde cuando recibí un SMS que, resumido, venía de decir, "no logro poner la lavadora y tengo un cabreo de mono". Al parecer, y ya no tan resumido, la Zanussi de turno indica que se ha producido el "error 10" y, claro, ante tamaña circunstancia, mi amiga se avino a leer las instrucciones de la lavadora, cosa que no había hecho hasta el momento.
En el libro, una vez que consiguió encontrar las instrucciones en español, logró leer que "error 10" significa que a la lavadora no le entra agua, pero también, casi de refilón, leyó que la lavadora debía ponerse en vacío la primera vez.
Efectivamente, tal y como lo estais imaginando. Tenía el tambor lleno de toallas que procedió a sacar de la lavadora, en la creencia de que sería capaz de ponerla en funcionamiento. Craso error. No lo logró y decidió ponerme el SMS a ver si yo, a cientos de kilómetros y sin haber visto la lavadora en mi vida, era capaz de decirle como ponerla en marcha.
Nunca me he explicado bien la confianza que mis amigas tienen en mi, sobre todo cuando de tecnología se trata, más que nada porque es imposible que logre poner yo en marcha la lavadora desde aquí.
Estoy convencido de que tiene el grifo cerrado y que la goma está sin agua, por lo que no enciende y así se lo hice ver anoche. Lo mejor fue la contestación. "Hay dos grifos". Tiene bemoles la cosa. ¿Cómo es posible si la lavadora tiene una sola gomaaaa? Tras un pequeño tira y afloja cree recordar que efectivamente de uno de los grifos salía la goma pero "el otro no tengo ni idea de qué es". Con seguridad es una llave de paso, le dije. Silencio. Más silencio. Y más. ¿Has movido los grifosssss? Ya no pudo más. "Los he movido tantas veces que ya no sé si están abiertos o cerrados". Lo de menos es que no funcione la lavadora. Lo de más es que no ha explotado.
Queridas todas, sucumbo ante vuestra presión, una vez más, y dedicaré un post al "momento regalo", que sois insaciables en vuestra curiosidad.
Sí, la samaritana me ha hecho un regalo. Se ha tomado la molestia de descubrir que me hacía ilusión un libro, comprarlo y regalármelo sin que hubiera nada que celebrar. Una verdadera maravilla esta samaritana, la verdad.
Sin embargo, mi reacción ante el regalo dejó algo que desear. En realidad, me produjo miedo. Fue una sensación de "estamos pasando a otro escalón y, sobre todo, "esto no concuerda con una despareja". Ni corto ni perezoso, antes de decir gracias, dije "¿y estooooooooo a que vieneeeeeeee?". Total, que la he cagado, porque por mucho que explique que mi reacción tiene cierta lógica, hasta mis mejores amigos me han dicho de todo, menos bonito.
Luego lo he agradecido y ella sabe que me ha hecho mucha ilusión, pero si la primera impresión es la que vale, efectivamente, la he cagado. Lo bueno es que esta chica es tan buena que me ha perdonado. No tengo palabras.
Ahora, más calmado, creo que mis miedos fueron infundados. En realidad, la samaritana está en el "momento regalo" desde hace tiempo. Me regala su sonrisa, su mirada, su complicidad, sus alegrías, sus ilusiones y su cariño desde hace meses. Que esos son los regalos más importantes y los que más aprecio.
A nadie se le escapa que los trenes españoles han mejorado una enormidad en los últimos años. No hace tantos años los españoles viajábamos en el "expreso", incluso en el "correo", y el "Talgo" era un lujo al alcance de no todos los bolsillos. Ahora, viajamos en AVE volando a ras del suelo, el Talgo sigue siendo un lujo pero se llama Altaria y está al alcance de casi todos los bolsillos. Hata los trenes de cercanías son la envidia de toda Europa.
Pero todo este indudable progreso ha dejado al tren sin alguna de sus más características señas de identidad. Las estaciones se parecen cada vez más a los aeropuertos y ese es un ejemplo que los gestores de Renfe deberían tomar en cuenta. Los aeropuertos se padecen y hacen odiar el viaje en avión. Si quieren que con los trenes pase lo mismo, no tienen más que seguir en la línea iniciada.
El tren siempre se caracterízó por despedidas en el andén a pie de tren, en la misma puerta. Por familiares despidiendo con pañuelos al ser querido cuando el tren arrancaba, generalmente con retraso, mientras el viajero agitaba su mano por la ventanilla abierta ...
Nada de eso sigue siendo así. Con la excusa de la sacrosanta seguridad, los andenes han quedado vedados a los acompañantes y el tren ha perdido buena parte de su encanto. Ahora los trenes arrancan puntuales, pero nadie despide a nadie en los andenes porque, para colmo, desde el andén no se ve nada del interior del tren porque los cristales son de espejo.
Sin duda, todo mucho más seguro. Pero también sin duda, todo mucho menos humano.
No diré cuantos cumple, pero hoy es el cumpleaños de alguien muy especial para mí, así que hay que celebrarlo. Ivenna es la primera "yokoadicta", la más antigua de todas ellas, la más fiel y, además, la más internacional, que esta chica abandonó su México lindo, cruzó el charco y se estableció en España por amor a su puchunguito del alma.
Para bien o para mal, de Ivenna es buena parte de la responsabilidad de lo ocurrido en este blog en los últimos tiempos. Fue ella quien ideó una fórmula para que lo que era un simple blog se convirtiera en una comunidad y la que se puso manos a la obra hasta conseguirlo.
En torno a la "mesa camilla" que surgió de su idea y de su trabajo nos hemos congregado más de un día y más de dos. Gracias a ella nos hicimos amigos gente que ni siquiera nos conocíamos y se obró el milagro de llegar a conocernos en persona a pesar de que cada cual vivia en un rincón de España.
Es inteligente como ella sola, aguda hasta llegar al límite de lo posible y graciosa hasta decir basta y no sólo por los maravillosos giros de su lenguaje azteca.
Sirvan estas líneas como tirón de orejas virtual y como vía para mostrar mi agradecimiento infinito. Ivenna, nada de esto hubiera sido igual sin tí.
Pocas veces una prueba ha sido tan fácil y tan difícil de superar como la que la samaritana ha tenido que afrontar este fin de semana. Ya conoce a mis hijos, que era una prueba de consideración, pero quedaban cosas por hacer y este fin de semana era el momento de conocer a mis amigos.
Cierto es que a cierto calavera ya le conoce y que, a través de él, tiene una idea aproximada de otros, pero a la samaritana le causaba cierto respeto conocer a Hadita a pesar de que ya era como si se conocieran.
Aprovechando que este fin de semana se había montado un concierto en homenaje a Tomás, un francés tan salao que parece español y que cada vez que puede se viene por estas tierras a tocar la guitarra, la samaritana ha creido conveniente abandonar su refugio y venir a mi guarida unos días. Lógicamente, el concierto era de obligada asistencia, más aún porque yo tenía que cantar algunas cositas.
Llegó, vió y venció. No hubo ni una de las chicas que no me viniera a contar lo que yo ya sabía. "Es encantadora", "de dónde has sacado a una chica tan guapa" o "no me extraña que te hagas los kilómetros que te haces" fueron algunas de las frases que escuché como confidencia por parte de ellas. Ellos no dijeron nada, seguramente porque ellas estaban delante. Ya irán contando en su debido momento.
Lo que no saben ellas, ni ellos, es que la samaritana estaba malita. Que estaba así de encantadora hasta arriba de ibuprofeno para combatir la gripe que le martiriza desde el jueves y que aún así aguantó a pie firme un viaje de muchos kilómetros, un montón de nervios, una mojadura madrileña de las enormes y bastante alcohol.
Aún así, quedó encantada, así que aprovecho para agradecer a mis amigas (Ana, por favor, que tú me lees. Hazle llegar mi agradecimiento al resto) que la acogieran en su seno con tanto mimo. Sois geniales, chicas. (Lo de los chicos ya se verá, jajajajaja)
Besos
Yoko
PD.- Harry, tenía que haberte avisado, pero estás tan desaparecido que ni se me ocurrió. Samaritana, la próxima vez tendrás que conocer a Harry y a María, y a Peta Zeta, por lo menossss.
Estimadas amigas:
Me dirijo a vosotras con la pretensión de que hagais extensivo entre vuestros círculos más o menos cercanos de amistades femeninas la existencia de una oferta que bien pudiera considerarse atractiva. Soy un hombre en lo mejor de la vida tirando a “normalito sector ligeramente bien parecido pero tampoco vaya usté a creerse”, delgado, "fisno" y culto, de carácter jovial y extrovertido, con ojos azules y al que aún se le conserva la mayor parte de la cabellera. Aunque a primera vista pueda parecer poca cosa, gano mucho desnudo y en las distancias cortas. Mi estado actual es de expectativas razonables y me pega más la definición “desaprovechao” que la de “desesperao”, aunque no es descartable mi pronto ingreso en el segundo apartado.
A la espera de vuestras prontas noticias recibid un beso con lengua con la intensidad que prefirais. Atentamente:
YOKO