Para Ángela.
18 Mar 2010
DE NUEVO, EL MILAGRO DE LA VIDA
Esos primeros días después de saber que estaba de nuevo embarazada, quería volver a disfrutarlos, quería volver a sentirme feliz, quería estar lo más positiva posible para transmitirle todos mis mejores sentimientos, igual que cuando me quedé embarazada de Ángela. Trataba de estar tranquila, relajada. Trataba de no llorar por la tristeza de no tener a Ángela y pidiéndole que cuidara de ese nuevo ser/es. De sus hermanitos. De momento hablaba en plural porque hasta que no me hicieran la ecografía no sabía si era uno o dos y no quería excluir a ningúno.
Mi niñita. ¡Cuanto me acordaba de ella en esos momentos!, pero quería y debía sentirme feliz, mis dos chiquitines merecían que yo me sientiera así y por ellos iba a seguir llevando cuidado, a seguir estando en reposo, sin esfuerzos, sin nervios. Realmente esta vez me encontraba psicológicamente mejor que en los dos procesos anteriores.
Aún no me lo podía creer. De nuevo embarazada. Con el miedo que había pasado. Y ahora comenzaba todo de nuevo. El milagro de la vida.
El día del sorteo no nos tocó nada, pero es que no quería que me tocara. El día anterior ya nos había tocado de nuevo el gordo y ya era bastante. Era todo lo que queríamos para esas navidades. Y llegó Noche Buena. Mi padre estaba de viaje con uno de mis hermanos, el otro iba a cenar a casa de su novia. En casa de mis suegros había otros planes y Juan Carlos y yo íbamos a cenar solos. Mi amiga-vecina me dijo que nos fuéramos a cenar a su casa, que iban a estar en familia y que estaríamos a gusto. Yo lo sabía, porque nada más que estando ella, sé que me hubiera encontrado en familia, pero preferimos quedarnos.
Por un lado porque quería seguir estando en semi-reposo y por otro porque en esos momentos ¡eché tanto de menos a mi madre!, ¡me acordé tanto de su alegría en esos días de navidad, lo que disfrutaba viendo el gentío por las calles, lo contenta que se ponía preparando las comidas sólo por el echo de vernos reunidos! Y me entristeció ver que esa noche todo el mundo se reunía en familia y que yo unos años antes también lo había tenido y no lo había valorado, no lo había disfrutado, no me había dado cuenta de todo el sacrificio que hacía mi madre y de cuantos buenos momentos habíamos pasado sin ni siquiera apreciarlos. Eran cosas que se repetian año tras año, y estaban ahí, las dabas por echo, como algo normal que ha de ocurrir en esos días y sin embargo ahora mirando atrás, pude ver ¡cuanto me había perdido! Y me acordé de lo que nos dijo del cumpleaños del niñito Jesús y le volví a cantar al niñito su cumpleaños feliz, y pensé que mis dos reinas estarían disfrutando en primera fila en la fiesta del cielo.
Esa noche, aunque ya nunca nada será igual, volvió a ser especial y volví a mirar el futuro con ilusión, ¡Estaba de nuevo embarazada!.
Ángela, estrellita azul, te busco cada noche en el cielo para mandarte el beso más grande que sale de mi corazón. Te queremos.
16 Mar 2010
ASIMILAR LA NOTICIA
Después de la llamada de la IVI, me quedé unos instantes llorando y asimilando que estaba de nuevo embarazada. Enseguida llamé a Juan Carlos y me dijo que por la hora que era (11:15 h), ya sabía que había dado positivo. Es porque no habían tardado en llamar. Estaba contento pero como yo, todavía intentando asimilar. Luego llamé a mi amiga-vecina porque sabía que estaba esperando y al decírselo noté su alegría y emoción en su tono de voz. Llamé también a mi psicóloga que también se alegró mucho y que sabía mejor que nadie como iban a estar mis sentimientos en los próximos días, por eso después de hablar con ella un ratito, quedó en llamarme unos días después para ver como iba.
Sentada en el sofá, pensando y disfrutando el momento, con una sensación de alegría y miedo no sabía si llamar y compartir la noticia tan pronto. Pero pensé que sí. Que no se lo diríamos a todo el mundo pero por lo menos a los más cercanos merecía la pena que compartieran esa alegría con nosotros. Le dije a Juan Carlos que se lo dijera él a sus padres y a uno de sus hermanos que sabía que habíamos hecho el proceso. Luego yo se lo dije a mi padre y quedé en que se lo diría a mis hermanos pasados unos días. Él se alegró, sin embargo en su tono de voz reflejó el miedo o tristeza que tenía por mí, por pensar en que pudiera volver a tener un nuevo golpe y volvió a decirme que siempre, siempre pensara que tenía a Juan Carlos. Que nos teníamos el uno al otro.
Al rato de hablar con él, casualidades de la vida, me sonó el móvil. Y ví que quien me llamaba era una de las dos mejores amigas de mi madre que me llama de vez en cuando para saber como estamos. No pensaba decírselo, pero me pareció tanta coincidencia su llamada y pensando en que no podía decírselo a mi madre, que no pude aguantar y se lo dije. Su reacción fue de pura alegría y me dijo que las cosas no podían cambiarse pero que debía pensar en positivo e intentar estar contenta en la manera en que me fuera posible. Bueno, me alegró decírselo y quedamos en hablar unos días más adelante.
A media mañana pasó mi amiga-vecina con mi ahijado para darme un beso. Con alegría pero con prudencia. Contenta pero sabiendo que todavía quedaban muchos pasos. Me alegré de que viniera y pude reírme un montón al ver entrar a mi ahijado. Como era navidad, venía de la guardería disfrazado de Papa Noel. Casi me muero de la risa al verlo y el pobre sin saber a que venía tanta gracia.
Luego ya por fin, llegó Juan Carlos. Nos miramos y nos sonreímos. Era una mezcla de sentimientos, pero estábamos contentos, queríamos estar positivos.
Hija mía, mi muñequita, ahora si cabe, estás todavía más presente. Eres puro amor y te queremos con toda el alma.
12 Mar 2010
LA ILUSIÓN Y LA LUCHA
A pesar de los reveses de los últimos intentos, a pesar de saber lo duro que es el proceso psicológicamente, y más en nuestro caso por lo que habíamos pasado, a pesar de la lucha interna que llevábamos por querer seguir luchando pero a la misma vez tener miedo de no saber si podríamos volver a sentir de forma tan intensa y con tanto anhelo la llegada de una nueva personita, de un nuevo hijo, de un hermanit/a para Ángela, y queriendo que todo hubiera sido un mal sueño pero en el fondo sabiendo que ella ya no podría ser, a pesar de todo, queríamos volver a intentarlo, queríamos volver a ilusionarnos, queríamos y lo necesitábamos. Por nosotros, por ella misma, por toda la gente que nos quiere y nos ha estado apoyando y ayudando.
Por todo y todos iniciamos un nuevo proceso de fecundación IN VITRO, está vez intentando estar lo más positiva posible, lo más realista que podía, intentando tener los mismos pensamientos que cuando iniciamos el primer tratamiento, es decir, si me quedaba embarazada muy bien, y sino, pues no pasaba nada, nos teníamos el uno al otro y además ya habíamos sido padres, aunque no pudiéramos disfrutar de ella.
Estaba ilusionada, con cada pinchazo, con cada revisión, con cada ecografía, con cada análisis. Contaba los días pero sin obsesionarme, realmente me sentía con ilusión. Juan Carlos también esta vez estaba más relajado y con una actitud más positiva. Y así, entre pinchazos y revisiones llegamos al día de la punción (la extracción de los óvulos). Y unos días más tarde de nuevo con la incertidumbre de saber si habría sobrevivido alguno embrión, nos dijeron que había 3. Dos me los iban a poner y uno lo congelarían.
Y así lo hicieron. El 10 de diciembre mis dos chiquitines fueron alojados en mi y ahora sólo quedaba esperar si decidian quedarse con nosotros. Habría que esperar hasta el 21 de diciembre. Buen día, porque era un día antes del sorteo de navidad y yo pensaba que si estaba embarazada de nuevo, ese sería nuestro mejor gordo de navidad. Y pasaron los días y llegó el día de la analítica. Llamaron temprano y volví a tener esperanza, volví a ilusionarme y volví a llorar, pero esta vez de felicidad. Estaba de nuevo embarazada.
(Por no hacer muy largo el relato de hoy, sólo deciros que a fecha de hoy no estoy embarazada).
Mi lucerito, ahora todavía estás más acompañadita. Mi precioso tesoro. ¡Cuánto te queremos!.
09 Mar 2010
REVIVIR POR SU ALEGRÍA
Hoy después de varios dias pensando, he decidido dedicarle el post a mi pequeño ahijado. Ya os he hablado en constantes ocasiones de él, del bien que nos ha hecho y de cuanto lo queremos. Pero hoy me gustaría compartir un poquito más de él, porque es especial, igual que la madre que lo parió (mi amiga-vecina).
Muchas veces he oído la expresión de "Dios aprieta pero no ahoga" y creo que con su venida al mundo a nosotros se nos ha cumplido. No hace falta decir que sobre todo para sus padres y abuelos, su nacimiento fué una bendición, un regalo y sobre todo una alegría inmensa, pero para Juan Carlos y para mí también lo ha sido. Por el nacimiento en sí, por él mismo y porque gracias a la generosidad de sus padres, especialmente de su mamá para conmigo, hemos podido disfrutar de sensaciones, de alegrías, de sonrisas y risas, de cariño y amor, de mimos, besos y abrazos que nos hacen revivir un poquito más cada día y que después de la muerte de Ángela nos parecía tan imposible tener estos sentimientos.
Es especial y más listo que el hambre. Desde bien pequeñito ya tenía diferenciadas sus prioridades y con quién. Con Juan Carlos se desacía cuando lo veía y movía sus piernecitas y bracitos como un loco para que lo cogiera. A mi me buscaba cuando tenía sueño, entonces era muy gracioso, porque estando en mis brazos cuando se acercaba Juan Carlos le daba pequeñas pataditas y le regruñía para que no lo molestara.
Nos hemos partido de risa al verlo regañar a sus padres o a nosotros señalando con su pequeño dedito cuando hacíamos algo por lo que a él lo regañaban, como caérsele el mando de la tele. Y cuando le ponen música o toca en su pequeño organillo, ¡hay que ver, lo que le gusta bailar!, y mira que es gracioso, porque baila él pero nos va observando a todos para ver si lo miramos y bailamos con él. Cuando se ha llevado algún alimento a la boca para probarlo y se ha puesto a hacer gestos guiñando los ojos o torciendo la boquita porque era un sabor raro para él, ¡cuanta gracia nos ha hecho! poque al darse cuenta de nuestra risa ha seguido haciendo la gracia.
¡Y con sus chapurreos de palabras!. Todavía no se le entiende nada, pero con esa bocecita que pone, nos partimos de risa cuando se pone a hablar, parece tener una conversación de lo más interesante. Le gusta fijarse mucho en las cosas y aprende muy rápido para lo pequeñito que és, por eso si cabe, hace todavía más gracia.
El otro día su última anecdota fue al cogerlo en brazos, yo me había puesto un poquito de raya en los ojos, y como no tengo costumbre el muy pillo se dió cuenta y se puso a pasarme el dedito por el ojo. Me chocó ver que se había dado cuenta.
Me gusta pensar, nos gusta pensar que Ángela está con él, que lo cuida y que lo protege y muchas veces se nos pone la piel de gallina, cuando al entrar a mi casa, en el porche, se vá hasta el final y señala donde está la estrella más brillante. Yo le digo que es Ángela, su amiguita y el me mira y vuelve a señalar, como diciendo: "sí, es aquella".
Mi pequeño cansinico te doy las gracias, al igual que a tus padres, por todos los momentos buenos que nos das, por esos grititos que pegas cuando nos vés que demuestran tu alegría al vernos, por tus pequeñitos abrazos y por todo el cariño y el amor que nos dás y que también gracias a tus padres podemos darte. Gracias pequeñito por alegrar la vida a todos los que te queremos.
Ángela, mi corazoncito pequeño, nos has dejado tanto amor para poder compartir con todos los que nos quieren y te quieren, que es ¡tan bonito!. Te queremos mi vida.
05 Mar 2010
DISTINTAS EMOCIONES
El mes de noviembre estaría lleno de acontecimientos, buenos y malos, con momentos alegres y tristes. Pero todos ellos inevitables y que a la vez, (la mayoría) se repetirían cada año.
Por un lado Juan Carlos fue a conocer a una personita que había nacido unos meses atrás y que por nuestras circunstancias y otros motivos no había tenido fuerzas para conocer. Yo está vez no pude acompañarle, no me sentía todavía con fuerzas, ni ánimo y no sabía cuanto tiempo podría pasar hasta poder conocerla, pero como esa personita no tiene la culpa de nada y el dolor era todavía tan intenso no quería que mi primer encuentro fuera un mal recuerdo. Así que Juan Carlos fue a conocerla sin decirme nada. Pero unos dias después la conversación derivó en su encuentro y me lo contó. Y sé emocionó, y me dijo que lo había pasado muy mal, pero que tenía que dar el paso y yo lo único que pude hacer fué apoyarle y sentir su mal rato y su dolor.
Por otro lado, iba a ser el primer cumpleaños de nuestra ahijada y le encargué a mi amiga-vecina que me hiciera el favor de comprarme ella los regalos, porque al ser una niña me costaba un montón acercarme todavía a las cositas para niñas. Y ese día llamamos a casa de nuestra ahijada y le dije a mi amiga que le diera un besito a su hija de nuestra parte. La pobre se emocionó y quedamos que unos dias después iríamos a llevarle los regalitos. Y así lo hicimos. Ya tenía también su primer añito de vida y después de las complicaciones para venir al mundo (fue prematura), se la veía sana y feliz. Ellos estaban emocionados y nosotros también de poder compartir ese primer añito con ellos.
Unos días más tarde sería el tercer aniversario de la muerte de mi madre. Me pareció que el tiempo pasaba rápido y lento. Parecía como si hubiera pasado una eternidad y a la misma vez al recordar, al pensar, comprobabas que el dolor por su ausencia era el mismo y sin embargo y lo curioso es que te dás cuenta de que realmente aprendes a vivir con él, y al formar parte de tu vida se hace más llevadero y puedes seguir viviendo, si aprendes y quieres llevarlo, si cuentas con gente que te levante y a la que te puedas apoyar cuando lo necesites.
Y por último, nuestro aniversario de bodas. Hacíamos 12 años de casados y después de mucho tiempo, Juan Carlos me animó y salimos a celebrarlo. Ese día, decidí volver a pintarme un poquito. Sólo un poco de colorete y una raya en los ojos, pero hacía tanto tiempo....... Cuando me vió Juan Carlos no me dijo nada y yo le dije: -"debes de verme igual de guapa sin pintar, porque no te has dado cuenta que después de mucho tiempo me he dado unos rayajos"-. Y el se rió y me dijo que siempre me vé guapa.
Mi precioso ángel. Estás en la tristeza, pero también en cada momento de alegría. Te queremos.
02 Mar 2010
COGIENDO FUERZAS
Posiblemente el no quedarme embarazada con estos dos nuevos intentos nos iba a venir bien para ir encontrándonos, para ir volviendo al punto de origen donde una vez, la primera vez con el primer tratamiento, teníamos tan claro. Es decir, si me quedaba embarazada bien y sino, pues bueno dentro de todo teníamos suerte de tenernos el uno al otro, de querernos y llevarnos bien. Y además aunque no pudiéramos disfrutar de nuestra hija, ya éramos padres. Nos había hecho descubrir y disfrutar de ese amor durante nueve maravillosos meses. Nos había dejado soñar y a la misma vez vivir la realidad.
Sin embargo, ahora ese planteamiento que al principio teníamos tan claro, ahora se hacía mucho más duro. Ya no era lo mismo. Sí, nos teníamos el uno al otro, nos queríamos, nos llevábamos bien, pero ahora a pesar de tener miedo por no saber si voveríamos a tener un sentimiento tan grande como el que pudimos descubrir con Ángela, ahora, ya no era tan facil, porque nuestro sueño lo tuvimos en la punta de los dedos, porque todo aquello que yo no conocía pero que gracias a mi hija pude experimentar, me llenó. Nos sobrepasó. Y es como si quisiéramos poder seguir disfrutando del resto de lo que tanto habíamos imaginado y que nos cortaron de raíz.
De todas formas, debíamos, necesitábamos, sobre todo yo, volver a poner los pies en la tierra. Necesitaba volver a ilusionarme, pero no a obsesionarme. Necesitaba saber que debía volver a luchar, desde el principio, intentando con todas nuestras fuerzas no atormentarnos por lo que ya sabíamos no tenía solución.
Si habíamos llegado hasta allí, si estábamos siendo fuertes a pesar de los pesares, queríamos volver a intentarlo. Mi cabeza empezó a hacer grandes esfuerzos por mirar lo positivo, por girar una y otra vez mis pensamientos hacía todo lo bueno, por intentar quitarme el miedo y por mirar hacia adelante.
¡Estas tan cerca mi amor y a la vez tan lejos! Te siento en mi corazón y en mis entrañas pero no puedo abrazarte ni besarte. Pero ESTAS vida mía, ESTAS. Te queremos.
26 Feb 2010
NUEVA OPORTUNIDAD
Una vez que habíamos pasado el duro trance de llegar al primer aniversario sin Ángela e intentando renovar la ilusión y la esperanza, volvimos a retomar la decisión de intentar volver a ser padres y puesto que ya lo teníamos hablado con la clínica y ya me había puesto la medicación para preparar mi cuerpo, sólo faltaba que el embrión que estaba congelado sobreviviera a la descongelación. Esto sería el 19 de octubre.
Con la incertidumbre de no saber que habría pasado nos dirijimos a la IVI, con la mayor energía positiva de la que éramos capaces y la noticia fue buena. Podía someterme a la tranferencia del embrión ya que sí había sobrevivido. De nuevo mi ginecóloga fue la que me asistió en quirófano y de nuevo se mostró muy cariñosa con nosotros deseándonos de todo corazón suerte y dándonos un emotivo abrazo.
Esta vez si lo sabían nuestros amigos-vecinos (nadie más), y ante un proceso nuevo para ellos, se mostraban expectantes, cautelosos, también en parte por no saber muy bien como mostrarse, ya que por un lado estaban contentos y por otro sabían nuestra mezcla de sentimientos y de nuevo el miedo al que nos enfrentábamos. A mi pequeño ahijado preferí no verlo en los primeros días porque me sería muy duro no poder cogerlo cuando me ofreciera sus bracitos. Y como dicen: ojos que no ven corazón que no siente", me resultaba más facil así, pero lo echaba mucho de menos.
Pasaron los dias, y como en las otras ocasiones, estuve de reposo, con precaución, intentando mantener mi ánimo lo más optimista posible, y aunque tenía miedo, está vez no fue tan duro como el otro intento que habíamos hecho antes del verano, en el que ya expliqué porque de ese temor, de ese pavor tan grande a no quedarme embarazada, ya que esa vez lo que yo quería era estar embarazada de nuevo de Ángela.
Unos dias antes de la beta, oí a mi pequeño ahijado que estaba fuera con su padre y Juan Carlos, y ya no pude aguantar más y salí. Estaba en brazos de su padre y al verme se volvió como enfadado, pero al acercarme me volvió a mirar y me extendió sus brazos. Con la ayuda de Juan Carlos, que sostuvo su peso, abracé al pequeño que me devolvió un maravilloso abrazo que me estremeció hasta lo más profundo.
Y por fin llegó el día. Fuí temprano a sacarme sangre y a media mañana, llamó mi ginecóloga para decirme que no había habído suerte. No había embarazo. Llamé a Juan Carlos y después le puse un mensaje a mi amiga-vecina porque sabía que estaban esperando. Lloré. Lloré y me desahogué y todo el optimismo que había intentado tener esos días se vino abajo. Sin embargo esta vez además de llorar por no conseguir el embarazo, lloraba por miedo. Tenía miedo a no poder quedarme embarazada de nuevo, a pensar que quizás Ángela era la única oportunidad que había tenido para poder tener un hijo. Mi amiga-vecina vino con el pequeño y al menos pude disfrutar de poder cogerlo, agacharme a jugar con el y verlo sonreir mientras lo zarandeaba en el aire. Ellos son la mejor medicina en muchos momentos.
Ángela, queríamos darte un hermanito, pero aún no es posible. Seguiremos luchando pórque sé que siempre estarás con nosotros. Te queremos.
22 Feb 2010
PRIMER ANIVERSARIO CON TODOS.
Supongo que en la vida hay tiempo para todo, y al igual que unos días antes habíamos estado comiendo y disfrutando con nuestros amigos y sus tres hijos de los que somos padrinos de su hijita pequeña, ahora, unos días después tocaba compartir momentos tristes, pues era el primer aniversario de la muerte de Ángela.
Un año y el dolor, si que es verdad, no es como al principio porque sino creo que no se podría soportar, y sin embargo el sentimiento de angustia, de impotencia, de miedo, de rabia, por como sucedieron las cosas hacía un año, estaba igual. También es cierto que aprendes a manejar mejor estas sensaciones, pero hay ciertos días en los que no hace falta ni pensar, tu propio yo, te hacen estar diferente, te hacen sentir y experimentar de forma distinta. Es curioso, pero el día anterior y ese mismo dia (15 y 16 de octubre), nuestro pequeño ahijado, también se encontraba distinto, estaba más tristón, parecía incluso que estuviera malito. Era como sí el también presintiera o sintiera el día tan triste que teníamos que pasar y no es que todos los días lo pienses, pero si que es cierto que en determinadas fechas uno se remueve más.
Ese día, 16 de octubre, amaneció lluvioso. El cielo lloraba igual que mi corazón. Recuerdo que estaba sentada mirando como caía el agua y yo no podía parar de llorar. No pensaba, simplemente las lágrimas brotaban y dejaba escapar el dolor de mi alma. Recuerdo que me llamó mi amiga-psicóloga sólo para hablar, para que supiera que podía contar con ella, para dejarme desahogarme, para llorar. Como siempre se lo agradecí de todo corazón y me vino bien.
Como el año anterior no pudimos hacerle una misa de funeral porque yo estaba ingresada, (al entierro fueron mis cuñados para acompañar a mi pequeñita), este año queríamos hacerle una misa un poco más especial que la de aniversario y así se lo dijimos al cura y a nuestros amigos y familiares. Y antes de ir a la iglesia, pasamos Juan Carlos y yo por el cementerio a llevarle unas flores a nuestra hija. Es el único regalo que podemos llevarle junto con nuestro amor. Al llegar vimos que le habían puesto otro precioso ramo en un jarrón de cristal y algo que me emocionó en lo más profundo. Le habían puesto un patito de peluche. Mis dos amigas. Mi amiga-vecina (la mama de nuestro ahijado), y la amiga de la misma calle habían ido por la mañana y le habían llevado el ramo y el peluche que sé, que fué cosa de mi amiga-vecina, no podía ser otra.
Luego ya la misa, fue bonita, muy bonita y me sorprendió cuando el cura dijo que le había parecido muy bonito que unos padres que habían perdido a su hija de bebé, de tan reciente, hicieran una misa de aniversario. Pero ¿cómo no la íbamos a hacer?, es nuestra hija, da igual que tuviera un segundo de vida o cuarenta años. Es nuestra hija, un angelito de Dios. Y fue "bonito", porque vinieron todas y cada una de las personas a las que llamamos y que quisieron acompañarnos en ese día.
Mi amor, mi hija, mi tesoro, que año tan duro sin poderte dar todos y cada uno de los besos que guardábamos para ti. Te queremos.
17 Feb 2010
UN SENTIMIENTO INEVITABLE
Hoy escribo este post, porque quizás en su momento no me expresé con claridad sobre mis sentimientos relativos a lo vivido el día que murío Ángela y las consecuencias que han hecho mella en mi y que como madre me han hecho plantearme.
Creo que es inevitable y sí, a veces me pasa y lo he pensado. El sentimiento de culpa. Pero la psicóloga (a la que sigo yendo), me dijo que como madre es normal que lo piense, porque una siempre piensa y quiere en todo momento lo mejor para sus hijos y ante la imposibilidad de poder hacer nada, queda ese sentimiento. No he pensado en lo de la elección de hospital, porque realmente pensamos en su día que hacíamos lo mejor por ella, sobre todo pensando en los medios técnicos de los que disponen en la Arrixaca, desde luego no por el personal, del que no tenía noticias, ni buenas ni malas hasta la fecha, en la que por desgracia al estar metido en estas circunstancias, ya empiezas a saber, a escuchar otras historias y ves que la realidad no es lo que pensabas. Por eso, gran parte de nuestra lucha porque se sepa nuestra historia es por intentar dar a conocer lo que hay allí, (aunque también puede ayudar para otros hospitales), que por supuesto, ya lo he dicho en otras ocasiones, no puedo ni debo juzgar a todos por igual, pero es mejor ir prevenido y sabiendo muchas más cosas de las que sabemos del parto y nuestros derechos.
De lo que sí me queda duda y pienso muchas veces, es porqué no llamamos a nadie de los que conocíamos, porqué no avisamos a amigos o familiares que tenemos que son médicos. Pero rápidamente pienso que NO, que yo no tenía poque pensar nada malo, que estaba en un hospital, que no fuí de urgencias, que era un parto programado y por ser In Vitro, de alto riesgo. Así que, aunque a veces piense que podía haber hecho algo más, se que no fue culpa mía y sé que no conduce a nada el pensar "que habría pasado si........." NO. Lo único que sí se me repite una y otra vez, y también trato de quitarme de la cabeza porque tampoco tiene solución y esto si me, si nos vuelve locos, es pensar que si hubieran hecho su trabajo, si me hubieran escuchado, si se hubieran molestado en ver el monitor, si hubieran atentido mis llantos, mi dolor y mi miedo por lo que estaba viendo, mi hija NO HABRÍA SUFRIDO LO INDECIBLE durante más de 3 horas, en las que ví constantes bajadas de su ritmo cardiaco por debajo de 100, 90, 70, 60 y 45 así como alguna que otra taquicardia por encima de 210 intentando luchar como una jabata, hasta que ya no pudo más y murió.
Fue tanta la angustia y desesperación por ver que nadie hacía nada, que si hubiera tenido un cuchillo a mano, me habría rajado yo misma la barriga para sacarla.
Mi sentimiento es de rabia y de impotencia por saber que mi hija no murió por una enfermedad, no murió porque fuimos de urgencia al hospital y ya no se pudo hacer nada. Intentas con todas tus fuerzas, que esta realidad, que esta rabia e impotencia no dominen tu día a día. Y con esta fuerza que intentamos sacar muchas veces sin saber de donde y otras muchas gracias a la gente que nos quiere, que está pendiente de nosotros y que gracias a sus palabras, a sus consejos, a su compañía tanto bien nos hace. Por eso siempre agradezco en el corazón, vuestras muestras de cariño, de comprensión, vuestro apoyo y ánimo, vuestros consejos llenos de buenos sentimientos.
Y sí, se hace duro, es duro, pero vamos luchando, vamos viviendo, vamos hacía adelante, aunque a veces, es inevitable no mirar atrás y pensar y tener bajones. Pero ahí estamos.
Por tí mi amor, habríamos dado la vida tu padre o yo, pero no pudimos y hoy intentado mirar hacía delante, simpre estás en nuestros corazones. Te queremos.
15 Feb 2010
VALORAR LO BUENO DE LA VIDA
El puente del Pilar vinieron a comer a casa nuestros amigos de los que somos padrinos de su hija pequeña, y sus tres tesoros, es decir nuestra pequeña ahijada y sus otros dos hijos a los que queremos también un montón porque desde siempre nos han demostrado a Juan Carlos y a mi mucho cariño y alegria al vernos.
Ella y yo somos amigas desde crias y es una suerte tenerla como amiga porque es la felicidad en persona. Siempre está riéndose y haciendo de los problemas un granito, en vez de una montaña; y mira que la pobre tiene también sus historias, pero intenta sacar la parte positiva de las cosas y te lo transmite con mucho optimismo. Y él se complementa perfectamente con ella porque entre los dos les gusta disfrutar mucho de la vida en todos los momentos buenos que pueden, con la familia, los amigos y sobre todo con sus hijos.
Como siempre que nos juntamos, nos hinchamos a comer, beber lo justo, con moderación, reirnos y hablar distendidamente de todo un poco. El día pasó, y fue un buen día en todos los sentidos. Hacía buen tiempo, comimos bien, la compañía fue estupenda y estuvimos muy a gusto.
Era puente del Pilar y ese próximo fin de semana sería el primer aniversario de la muerte de Ángela, pero, he aprendido desde la muerte de mi madre, y sobre todo desde la muerte de mi hija, a valorar y disfrutar cada una de las cosas buenas que tengo en la vida, y a agradecer con todo mi corazón todas y cada una de las palabras o muestras de cariño que nos dá la gente a la que le importamos, por pequeños detalles que sean los valoro y aprecio como un tesoro. Por eso, dias como los que pasamos con nuestros amigos, en los que nos hacen sentirnos bien, a gusto y en momentos incluso felices, los valoro. Por supuesto, lo cambiaria todo, no ya porque mi hija estuviera viva, sino sólo por el echo de que no hubiera sufrido mi pequeñica, ni un solo segundo de su vida. Pero los acontecimientos no se pueden cambiar y aunque me pese, lo sé, por eso y a pesar del dolor y la tristeza, tenemos breves momentos de felicidad gracias a todas las cosas buenas que rodean nuestra vida, como ese buen dia.
Ángela, mi amor, aunque tu no estés físicamente formas parte indispensable de todas esas cosas que por momentos, nos hacen felices, porque tú estás, tu existes y tu eres y serás nuestra hija.
Sobre este blog
IN VITRO. EL MILAGRO DE LA VIDA.
MariadelMarMe he decidido ha escribir este blog animada por la gente que me quiere, que me conoce, que sabe algo o mucho de mi vida y que
me han dicho que merecería la pena compartir con quien quiera mis vivencias, mis sentimientos, mis alegrías y penas relativas al deseo de ser madre y
nuestra decisión de someternos a una fecundación IN VITRO.
Dicen que los sueños hay que perseguirlos y en mi caso lo hemos hecho, pero conscientes, muy conscientes de que no podría salir como queríamos y lo
teníamos asumido. Si se conseguía maravilloso y si no, debíamos pensar que aún así, teníamos mucha suerte de tenernos y de querernos.
Tags
Categorías
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
Secciones
Últimos Comentarios
- DE NUEVO, EL MILAGRO DE LA VIDA 1 comentario carmen
- LA ILUSIÓN Y LA LUCHA 10 comentarios MariadelMar bea PP MariadelMar carmen
- EL MILAGRO. Aún con dudas 3 comentarios MariadelMar ELISABETH cheap uggs
- REVIVIR POR SU ALEGRÍA 4 comentarios MariadelMar virginia Soraya carmen
- DISTINTAS EMOCIONES 2 comentarios MariadelMar carmen
- COGIENDO FUERZAS 8 comentarios MariadelMar carmen MariadelMar Soraya VIRTUDES
- NUEVA OPORTUNIDAD 2 comentarios MariadelMar Desiratxo
- PRIMER ANIVERSARIO CON TODOS. 4 comentarios Anónimo Soraya carmen Laura
- UNA BUENA NOCHE. CONFESIONES 11 comentarios Anónimo MAR virtudes Anónimo Anónimo
- UN SENTIMIENTO INEVITABLE 5 comentarios Anónimo susana Anónimo carmen VIRTUDES
