Un tesoro te espera. Sólo vivo y me dejo llevar (Personales)
Jueves, 24/04/2008
LOS PEREGRINOS DEL CAMINO
Hoy, y no me preguntéis porqué, me ha venido a la cabeza una pequeña anécdota que me ocurrió hace unos meses. Corría el mes de septiembre, yo me hallaba buscando trabajo por mi ciudad, y dado que no salían ofertas relacionadas con mi profesión tuve que empezar a buscar otro tipo de trabajos.
¿Qué le vamos a hacer? pensé yo, y sin más me puse a mirar ofertas para dar clases, para trabajar de azafata, camarera, etc. Llegué a trabajar como azafata en ocasiones esporádicas, aunque el tema de dar clases nunca lo logré a pesar de que era lo que más me podía interesar (y todavía lo hace).
Yo vivo a las afueras de mi ciudad, en un pueblo por donde pasa el "Camino de Santiago". Y un día tenía una entrevista por el centro, una entrevista que, de nuevo, nada tenía que ver con mi profesión. Como siempre, andaba justa de tiempo, así que cogí el coche y mientras me disponía a salir del pueblo vi dos peregrinos. Un hombre de mediana edad y una mujer joven. La mujer no parecía española. El hombre me preguntó si les podría acercar para que no perdieran la plaza en el albergue por esa noche. Yo sabía que tenía prisa, bueno de hecho, dada esa pequeña parada, no contaba con llegar a tiempo a la entrevista. "Claro, subid". Les abrí el maletero para que dejaran las cosas y nos pusimos rumbo.
El hombre me contó que era de Logroño y que ya era la segunda vez que realizaba esta ruta. Como la otra vez lo hacía solo, pero siempre encontraba amigos por el camino. La mujer era de un país del este que ahora no consigo recordar. Le estuve hablando de mi profesión, de las pocas salidas que tenía en mi ciudad y que me destinaba a una entrevista para un trabajo que en nada tenía que ver con ella. El hombre se compadeció de mi, de esa situación y me animó a luchar.
Cuando nos despedimos, el hombre me dijo "te deseo mucha suerte en la entrevista y que si no sale este trabajo, te salga uno mejor", "esta noche rezaré por ti". Les di las gracias, me despedí con dos besos y un abrazo tanto del hombre como de la mujer y les deseé muy buen viaje. Ya sabía que no les volvería a ver nunca.
Me encaminé a la entrevista, a la que por supuesto llegué tarde. Estaban cerrando ya cuando llegué, pero aún así conseguí al menos dejar mi currículum. No me llamaron no, pero al mes me llamaron para el mejor trabajo que podía esperar (aquel en el que estaba hasta el mes pasado).
Hasta ahora no había visto la coincidencia entre las palabras de aquel hombre y ese trabajo. Dicen que las casualidades no existen, tal vez ese fue el motor de todo y que si no hubiera acercado a esos peregrinos al albergue, quizás nunca lo hubiera comprobado.
Comentario de: Alex [Visitante] Viernes, 25/04/2008 - 13:42
Yo hice el camino desde el Bierzo hasta Santiago, y me gustó mucho, iba con un grupo, pero conoces gente nueva, y aunque alguna etapa fue dificil, para mí mereció la pena, y eso que no puede darle "tres croques a San Roque", pues están restaurando la escultura y ahora no se puede tocar, pero esos días me hicieron reflexionar, mucho tiempo caminando y mucho tiempo para pensar, y me dí cuenta que echaba mucho de menos a mi mejor amigo, demasiado de menos... hoy es mi marido.
jo qué bonita historia Alex, me ha emocionado y todo :-)
lo cierto es que tiene que ser muy bonito y enriquecedor realizar este camino, todos los días veo peregrinos vaya valor caminar con condiciones meteorológicas tan adversas muchas veces... los admiro.
un besito guapa!
por cierto no había oído lo de los tres croques a San Roque jeje, q es un croque? :P
Comentario de: Alex [Visitante] Lunes, 28/04/2008 - 11:32
Perdona pero a veces se me cuelan palabras en gallego y no me doy cuenta, un croque es un coscorrón, tres cabezazos vaya le había que dar al San Roque por tradicción, pero se ve que el pobre llevó tantos que se le estaba levantando una jaqueca que no veas!, vamos que lo tuvieron que restaurar y ahora sólo se le puede mirar, así que coscorrón virtual, jeje.
Este blog trata sobre mi, mis experiencias y mi forma de ver el mundo y a quienes me rodean.
Soy liberal, cariñosa, diplomada, amiga de mis amigos, sensata, alocada, tímida, habladora, pasional, sensible y rebelde.
No me gustan las cosas porque sí. Todo tiene una razón. Las casualidades NO existen.
Siento pasión verdadera por viajar, por la música y por sonreir y sacar una sonrisa a quien se cruce en mi camino...
Y es que, ciertamente, hoy, en algún lugar, Un tesoro te espera :-)