Un tesoro te espera. Sólo vivo y me dejo llevar (Personales)
Viernes, 07/03/2008
Te dejo, Madrid
Mis días en Madrid parece ser que están prácticamente terminados. La razón se llama reducción de presupuesto. Al reducir presupuestos siempre toca prescindir de alguien, del eslabón más débil. La que goza de menos antigüedad, la que es de fuera, etc. En este caso, me ha tocado a mi, entre otras personas. Entré para cubrir una baja. "Lo sentimos mucho, estamos muy contentos con tu trabajo. Ojalá pudiéramos quedarnos contigo, pero por el momento no es posible". "No pasa nada de verdad. Yo también he estado muy contenta aquí". Y con una sonrisa. Sin rencores ni malas caras. Así estaré hasta el último día.
Así tiende a su fin mi contrato en el mejor trabajo que he tenido y posiblemente tendré. Un lugar en el que me han valorado por mi preparación y en el que me he sentido realmente a gusto laboralmente hablando. Condiciones prácticamente inmejorables, compañeros excelentes y una mejora considerable para mi currículum.
Vine a Madrid con ilusión, augurando un futuro casi idílico hace tan solo unos meses, mientras mi padre me advertía la conveniencia de tener un poco más los pies en el suelo y que nada era tan bonito como parecía. Aún así espetó poco antes de marcharme de casa "A ver si vuelves convertida en una mujer de provecho". Creo que he aprendido la lección, o más bien las lecciones. No sabes lo que he recordado tus sabias palabras durante estos meses, papá...
Y así vino a Madrid una chica débil, insegura, y que no tenía muy claro que hacer con su vida. Acostumbrada a la vida tranquila de una pequeña ciudad castellana, de repente se encontró sola en una gran ciudad en la que nadie conoce a nadie, y tenía que apagar su soledad viendo los soporíferos programas televisivos, con llamadas interminables al lugar que la vio nacer y echando de menos cada día más su tan amada música. Encontrándose con problemas que nunca habría imaginado y dignos de la más surrealista de las pesadillas.
Dicen que Madrid cambia a las personas, ¿cómo no iba a cambiarlas con este ritmo de vida tan frenético?, sin apenas tiempo para el ocio, todo el día corriendo de un sitio para otro porque las distancias tienden a ser inmensas y el tiempo no da para más. Los atascos, los imprevistos, los retrasos. Donde paradójicamente te puedes sentir más solo que jamás en tu vida a pesar de que estás rodeado de tantísima gente. Caras grises, estrés, un cielo que se pasa la mayor parte de los días encapotado y "donde las estrellas se olvidan de salir" (como escribió y cantó Joaquín Sabina).
No sé si tienen razón o no las personas que dicen que Madrid cambia a las personas, pero tan solo unos meses después de que tomara la difícil decisión de venirme, cuando estoy a punto de marcharme, siento que he cambiado. Que dejé de ser tan débil habiéndome enfrentado a tantas complicadas situaciones por mi misma, que las inseguridades me han ido abandonando haciendo sonar bien los tacones y que ya no me fío de todo lo que veo, ni me creo todo lo que oigo, ni considero que tengo que dar todo lo que tengo que ofrecer sin reservas.
Ahora sé lo que quiero en mi vida, las personas que me gustaría que me acompañaran en mi camino y las que no quiero volver a ver ni por asomo, y sobre todo que aunque ya sabía que la persona perfecta no existe, no se puede empezar la casa por el tejado. Confiar ciegamente y tropezar estrepitosamente es todo uno. Y es que, me remito a la sabiduría popular al decir que "no por mucho madrugar, amanece más temprano". Todavía sigue siendo de noche cuando me levanto.
A pesar de los pesares, me da pena dejar Madrid. Sí, hay algo que no acierto muy bien a comprender, que me deja una espinita. Y sé que el mismo día en que me tenga que ir, cuando cierre por última vez la puerta del piso donde he estado todo este tiempo, y donde tantas cosas me han pasado, unas tímidas lágrimas recorrerán mis mejillas.
Llaman a Madrid la ciudad de las oportunidades. No tengo claro a día de hoy si volveré, es probable que sí porque ahora sé de lo que soy capaz. Y en parte debo agradecer parte de mi evolución personal y laboral a la ciudad donde es frecuente que no haya tiempo para dormir y el metro se convierte en nuestra segunda cama.
Te he encontrado hace poco y la verdad es que es una delicia leerte.
Es triste dejar un trabajo en el que se está bien. Pero a veces la vida nos fuerza a dejar lo que tenemos para encontrar algo mejor o algo que es más adecuado a nosotros mismos. Lo sé por experiencia.
Así que mucho ánimo y ya verás cómo todos estos meses de aprendizaje dan sus frutos muy pronto!!
Comentario de: Alex [Visitante] Viernes, 07/03/2008 - 13:34
Ánimo y de todo se aprende, y vuelvas o no, la experiencia ha sido intensa y ha merecido la pena... o así lo verás con el tiempo... y allí donde estés sigue escribiendo!!!
Comentario de: Marieta [Visitante] Viernes, 07/03/2008 - 13:34
Ya veo yo que hoy es el día en que no voy a para de llorar. jo, bonita, que lagrimones¡¡¡
A alguien tan maravillosa como tú la vida le tiene que sonreir aún muchas veces.
ANIMO Y SUERTE MI NIÑA, Y SIGUE ESCRIBIENDO PARA QUE YO PUEDA SEGUIR "INVADIENDO" CON MUCHÍSIMO GUSTO TUS POST. JEJE
MILLONES DE BESOTES
¡¡Tienes razón Marieta!! ... jajaja .. menudo viernes que llevamos ... pero ¡está bien sentir! ... SENTIR es vivir ... decía el otro Lydia ¿no? ... ¡ah! ¡no! ... era el AMOR es VIDA .. pero ¡¡seguro que tiene que ver con sentir!!
Comentario de: Pezezita [Visitante] Viernes, 07/03/2008 - 15:15
Yo ya se a quien voy a conocer prontito... lalala...
Jejeje... nunca digas nunca jamás... lo mismo en dos meses vuelves... lo mismo encuentras un trabajo estupendo en tu ciudad... lo mismo te cruzas con gente estupenda... lo mismo te invita una pezezita a tomar algo en el fondo del mar...
LO MÁS IMPORTARTE DE TODO ES ESTO.... ES TODO LO QUE HAS APRENDIDO Y QUE ERES CONCIENTE DE ELLO...
Espero leer la mundanza, la bienvenida a casa... la búsqueda de nuevos trabajos... no nos dejes eh?
Pezezita: a ver si es verdad que nos podemos conocer prontito :-) y por aquí seguiré claro q sí, a ver si consigo ser un poco menos vaga y escribir más jeje
MER: sí parece una nueva etapa, otra vez jeje, vaya vida la mía una emoción tras otra. Veremos qué trae la marea de nuevo. Muchas gracias.
Comentario de: Jose [Visitante] Viernes, 13/06/2008 - 11:42
Cuando una puerta se cierra,otra se abre,y ese camino que parece imposible de alcanzar,siempre hay una mano amiga para poder llegar al final y conseguir la meta soñada,aunque nos pongan zancadillas.La ciudad donde estes no importa sino la gente que tienes alrededor,y por mucho estres que haya,siempre hay un lugar tranquilo donde poder hablar,pensar y disfrutar"VIVIR".Cada sitio tiene un cosa especial las personas que se encuentran alli.Besos
eso es lo que estoy valorando ahora... la gente que tengo alrededor. Cuido de mis sobrinitos y me hacen sonreír el alma. Ayudo a mi mami, y poco a poco le voy contando algunos pequeños secretos a mi hermana. Ahora estoy más pendiente de mi, de mi vida ahora. Sigo sin trabajo pero tengo una vida mucho más plena. Todo son etapas en esta vida jeje
Este blog trata sobre mi, mis experiencias y mi forma de ver el mundo y a quienes me rodean.
Soy liberal, cariñosa, diplomada, amiga de mis amigos, sensata, alocada, tímida, habladora, pasional, sensible y rebelde.
No me gustan las cosas porque sí. Todo tiene una razón. Las casualidades NO existen.
Siento pasión verdadera por viajar, por la música y por sonreir y sacar una sonrisa a quien se cruce en mi camino...
Y es que, ciertamente, hoy, en algún lugar, Un tesoro te espera :-)