LOS BURKAS DE OCCIDENTE. Esas pequeñas cosas con las que convivimos (Personales)
Sábado, 12/04/2008
LIMPIEZA DE PRIMAVERA
No quiero que te vayas dolor, última forma de amar. Me estoy sintiendo vivir cuando me dueles no en ti, ni aquí, más lejos: en la tierra, en el año de donde vienes tú, en el amor con ella y todo lo que fue.
No existen, a mi parecer versos amorosos más tristes en la historia de la literatura universal que estos de Pedro Salinas. Invocación al dolor, a que no te vayas… el amor ya es sólo dolor pero el poeta sigue amando, dolido, pero enamorado. No te vayas, le suplica, porque su vida, aún, depende de ese dolor. Pero se va. Se aleja, para siempre. Es consciente. No es aquí ni hoy donde le duele, sino en el “fue”. Adiós, para siempre.
Si tú no me quedaras, dolor, irrefutable, yo me lo creería; pero me quedas tú. Tu verdad me asegura que nada fue mentira.
Si el dolor se va, vas a ser consciente de que nada queda ya. Se va. Se va para siempre, se va. Créetelo ya. Sólo queda el dolor. Ese dolor es verdad, pero sólo queda su verdad, la verdad dolorosa de que se acabó.
Y mientras yo te sienta, tú me serás, dolor, la prueba de otra vida en que no me dolías.
No había dolor, pero en otra vida. En esta, duele y tú aún lo sientes. Y lo sentirás, mientras ansíes la vida en la que no te dolía. Adiós, para siempre.
Es extraño cómo el amor, o sus diferentes y variadas formas, se cuelan a veces en nuestras vidas en forma de dolor. Llama a nuestra puerta y le dejamos entrar, olvidamos que somos seres racionales y le abrimos la puerta hasta la cocina. Hace un sol espléndido, es primavera, saquemos los trapos, los plumeros y hagamos una buena limpieza. Nada más duro que pensar en hacer un "repaso de temporada" a la casa, guardar a la "loca" en su caja, meterla debajo de la cama, pensar en etiquetar bolsas con jerseys y mantas hasta que el frío vuelva. Pero se marcha, irremediablemente y por fin, el invierno se marcha. Que sí, que te pires, que me dejes en paz y que te vayas. ("Fuera invierno fuera, borina y fartera", llegan las cartas de la primavera, únete a la fiesta") Odio, como la mayoría de labores domésticas, esa desagradable tarea de poner lavadoras con toda la ropa para guardarla y olvidarla en el fondo del armario hasta que pase el verano. Es como, aunque haga un vientecillo frío, pretender salir hoy a la calle con abrigo. Yo, lo siento, esta mañana, me pongo los tirantes y me voy a pasear... es primavera y, como no me seduce lo de coger plumero y fregona, haré una limpieza de primavera, sí, pero metafórica.
Comentario de: Pezezita [Usuario] Sábado, 12/04/2008 - 12:57
Suerte que tú veas un buen día... aquí no deja de llover... esperaré a que venga de verdad la primavera... ni tirantes, ni salir a pasear... ni casi leer con luz natural a las 7 de la tarde... porque está todo oscuro, gris y frío...
Voy a hacer mis tareas domésticas...
Comentario de: Paloma [Visitante] Domingo, 13/04/2008 - 15:38
hola Redonnita, te veo muy ocupada, me voy a poner al dia con tus crónicas...
En este domingo de guardia de primavera, con un sol radiante, da más pena el encierro, pero se hace más llevadero leyendo las historias de una amiga un poco locuela. Besos.
¿Llevamos burka las mujeres occidentales? Evidentemente, no. Nosotras somos libérrimas, amas y señoras de nuestro propio destino.
Qué triste me parece que, de veras, nos creamos completamente esa milonga de la igualdad, de los derechos, de la absoluta libertad.
Esos pequeños –y grandes- burkas con los que convivimos diariamente las mujeres del avanzadísimo, desarrolladísimo y cultísimo occidente en el que nos ha tocado, por suerte, vivir.
Pero...¿Y SI TODO ESTUVIERA DICHO YA? LA MÁS HERMOSA DE LAS MENTIRAS, LA LITERATURA, TIENE TANTO QUE DECIR...