LOS BURKAS DE OCCIDENTE. Esas pequeñas cosas con las que convivimos (Personales)
Sábado, 05/04/2008
DE LO DURO (Y DIFÍCIL) DE SER "CHENOA" II
Dediqué una entrada hace tiempo que decía “De lo duro (y difícil) de ser "Chenoa”. Cada día lo es más. Lo peor, o lo mejor, según se mire, es que yo tenía bastante claro que entre la población, esa que no soporta tener delante de sus narices a alguien más brillante frente a frente, que le molesta que se camine con paso firme por la vida y moviendo las caderas, eran mayoritariamente las mujeres. Ya os dije otra vez que no, que mi vida, al menos, estaba invadida, literalmente, por mujeres maravillosas y que espanté a las amigas que te decían que el peor pantalón de tu armario era fantástico, alrededor de los quince. Pero la vida está llena de votantes de Rosa. También es frecuente encontrar hombres a los que les desagradan las Chenoas. Una pena.
Las virtudes de la humildad y la sencillez no van conmigo –pero intento mejorarme día a día, lo prometo- pero me parece fantástico y admirable serlo, pero no entiendo por qué debe machacarse a Chenoa.
- Será diva la tíiiiiiiiiiiiiiiiiia… ¿no los tiene tan bien puestos? ¡pues que se aguante, la muy…! - regodeándose en su desgracia o a lo que a ellos se les figura tal. Ella se da la vuelta y ni siquiera les mira mal. - Es una perfecta creída… dime de qué presumes… hay que ver que aires se da, con esas caderas…-
Y mientras tanto a Chenoa, que sí, que evidentemente, los tiene muy bien puestos, le importa cero. Es más, disfruta. Se lo pasa pipa. Porque ella sabe que sus defectos –que los tiene, como todo ser divino y humano- quedan ocultos por las virtudes que, sin proponérselo ella, son exaltadas por aquellos que la maltratan. Se esfuerzan demasiado en tensar una goma que para ella está hace siglos pasada. Consigue lo que quiere, demostrar su fuerza y sus ganas, su superioridad ante aquellos que la critican sólo por el mero hecho de que la envidian. Y la envidia es el peor sentimiento que puede tenerse en esta vida, no sólo porque hace infeliz al que la siente sino porque además, es una droga terrible que aumenta si no se supera. Cada vez, los envidiosos, quieren más y más. Sería mucho más sencillo empezarse a esforzar porque ser Chenoa no viene dado del cielo y hay que levantarse cada mañana dejándote los problemas en casa, poniendo una sonrisa encantadora perfectamente perfilada y sabiendo hacerlo todo y encima bien. Díficil, muy difícil.
Permitidme que utilice la metáfora de Chenoa, pero mis alumnos de 1º de la ESO la entienden perfectamente y yo se la repito constantemente cuando alabo al más trabajador o trabajadora de todos ellos y le digo que tenga cuidado, que salirse de la norma, está penado. Ya sé que podría utilizar a un millón de mujeres fantásticas "maltratadas" por los mediocres pero a veces utilizar cosas sencillas no sólo sirve para aclararárselo mejor al ignorante sino para que el sabio se pueda regodear en su sabiduría. Siempre he creído que los alumnos que más aprenden son aquellos que más saben y no a la inversa.
Permitidme también que haya vuelto sobre un tema que fue uno de los primeros “Burkas de occidente” pero es que me fascina y me desorienta, rondando peligrosísimamente los treinta. Y no porque me haya sucedido algo sobre lo que me sienta dolida pero parece que hay que ir por la vida pidiendo perdón a tus semejantes porque tú te sales de los márgenes.
Permitidme también que lo reproduzca completo en vez de enlazarlo:
DE LO DURO (Y DIFÍCIL) DE SER "CHENOA" I
Pensaba tardar más tiempo en hacerlo pero
¿por qué esperar? Aquí está mi capítulo dedicado a las “Chenoas”, que servirá
para introducir otro burka occidental, uno de mis “favoritos” y en el que las
mismas mujeres tenemos mucho que ver.
Confieso, sin ningún tipo de
pudor, que fui espectadora adicta de la primera edición de Operación Triunfo. Viviendo
aún en casa de mis padres, mi hermana y yo pasábamos las noches de los lunes
impertérritas frente al televisor y me hacía perdidas con mis amigas Vero y
Cárol cuando salían Tenorio y Bisbal. Como no pasaba por un buen momento
personal (había terminado la carrera y no tenía trabajo, dudas sentimentales y
otros problemas transcendentales), fijé en aquellos chicos toda mi atención y especialmente,
en Chenoa. También confieso que gastaba todo el saldo de mi móvil (qué tiempos,
en los que aún no podía permitirme tener contrato) en votarla y lloré
amargamente cuando quedó en cuarto lugar. En Operación Triunfo no hubo
ganadores sino una perdedora y fue Chenoa.
Pero era inevitable. Chenoa
representaba, metafóricamente y llevado al límite de la frivolidad, lo sé –quién
sabe si la muchacha es en realidad así o sólo interpretaba un papel del que leía y lee
renglones pero, desde luego, da el pego- la fuerza, la garra, las ganas y,
sobretodo, la seguridad en sí misma. Rosa, nuestra Rosita de España,
representaba todo lo contrario y por eso tenía que ganar.
Chenoa “caía mal”. Chenoa era una
chula, una engreída e “iba de sobrada”. Por eso las Chenoas siempre se quedan
con el cuarto puesto. Colocarlas en el primero es muy peligroso -quién sabe qué podrían llegar a hacer- y, desde luego,
tiene que resultar insoportable (¡e incluso insultante!) a los mediocres ver
cómo lo que te gustaría ser y jamás serás se alza con el triunfo. Es mucho
mejor pisotearla, denostarla y criticarla. “¿No tiene tanta fuerza? ¡Pues que
se levante, la muy perra! A ver si así se le bajan los humos”. Y te los bajan,
creedme que te los bajan.
Así, la sonrisa malévola del votante de Rosa se
esconde sigilosa tras los archivadores, forma parte de tu grupo de conocidos y
hasta de vez en cuando te toca comer o cenar con él. A veces, se traviste en
forma de tu jefe o jefa y mira con ojitos recelosos tu coche o te espeta que tu perfume le resulta "empalagoso".
No sobresalgas ni por belleza ni
por inteligencia. No camines pisando fuerte, haciendo ruido con tus tacones,
segura de ti misma. No estés orgullosa de tu trabajo ni seas consciente de tu valía. No
te creas, al levantarte, la dueña del mundo porque sabes esconder tus problemas tras el maquillaje
que, aunque los tienes, los llevas lo mejor que puedes y tratas de resolverlos
sin dramas ni victimismos.
Ten muchísimo cuidado y sigue estas normas o verás
cómo la cálida tela del shador se deslizará cautelosamente sobre las generosas
caderas de Chenoa.
Comentario de: Lucía Murcia [Visitante] Sábado, 05/04/2008 - 10:56
Me han gustado muchísimo tus post sobre Chenoa y quería felicitarte porque además están bien redactados y la buena prosa se agradece cada vez más en tiempos de sequía ortográfica.
Comparto tus opiniones sobre lo que simboliza Chenoa, ese tipo de mujer fuerte, que lucha por lo que quiere, consciente de su valía y que no se esconde en falsas modestias. Ante las dificultades sigue ahí con su sonrisa imbatible y reafirmando su identidad como mujer. Bien!!!
Comentario de: ;-) [Visitante] Sábado, 05/04/2008 - 11:03
Seguramente porque nunca ví operación triunfo me caen igual de bien Rosa y Chenoa. No hay opiniones externas que me hagan tomar partido. (tampoco es que sepa gran cosa de cualquiera de las dos)pero me parece que ambas son sencillas a su manera. Rosa con esa naturalidad que veces tanto nos ofende y Chenoa con cierta picardía sana. Sin embargo... hay que ver lo petardo que se ha vuelto Bisbal!
;-)
Comentario de: AMANDA [Visitante] Sábado, 05/04/2008 - 14:26
Chenoa, me cae bien alguien me mandó una vez uno de esos corresos musicales en que estaba el tema de "absurda cenicienta", la verdad es que la letrita tiene su aquel..... Aunque no me considero feminista, porque eso supondría reconocer que existe el machismo, y sería darle la opurtunidad de desarrollarse, pienso que existen muchos burcas, quitárselos supone ir a veces contra corriente, eso de que la libertad nos hace libres, es un topico/tipico la libertad , a veces, algunas veces, más de 4 veces nos lleva a una cierta marginalidad." Mami", asi la llamo yo a una compi mayor que yo y que me quiere mucho, siempre me está recordando eso de, Amanda " tienes que aprender a contar hasta 10", pero nunca me gustaron las matemáticas, soy de Humanidades, es decir, artes,letras e historia.Ir de libre por la vida, supone pagar un alto precio( quien lo probó lo sabe...), para ello a veces las mujeres nos maquillamos con esos productos de Givenchy, por los que tan alto precio pagamos........mi profe de literatura de primero siempre lo recordaba... " Lo bueno cuesta"....Hay que saber elegir, pero ello siempre implica perder algo....
Las mujeres, hoy. COM, tenemos que ser lo sufientemente inteligentes para no parecerlo,lo suficientemente tontas para seguir haciendo creer que somos debiles, y lo sufientemente fuertes para que los afectos no nos arrastren hacia nuestras debilidades a veces " Tan inteligentes".....
Bueno me enrrollé mucho,no puedo casi enlazarme a la pagina sigue dándome error, lo hago desde el 31 de Marzo, ... asi que posiblemente os libere de mis comentarios H....erroneos, ( ya se que es una falta de ortografía ), pero siempre pensé que tb Amor se escribe con H , "por que no suena ".....
Saludos Amanda
Comentario de: Redonna [Visitante] Sábado, 05/04/2008 - 19:36
Voz de mi amo, no sé yo si te iba a gustar eso de los conciertos punk... por cierto, pronto tendremos varios (ya sabes, la primavera y la música)... un besito
Comentario de: Rossa desde Ecuador. [Visitante] Viernes, 06/06/2008 - 23:12
Eres genial, lo dices claro y conciso, me encantó tu escrito, pero celebro más el haber leído las cinco líneas del párrafo penúltimo, sabes? tienes TODA LA RAZÓN, a "nadie" le gusta que otra persona sobresalga, su ego y morirán con ello, ese ego que no les deja en paz, aclaro el párrafo es; No sobresalgas ni por belleza ni por inteligencia, y sigue un sinnúmero de realidades, por eso muchas personas estamos estancadas,por ese egoismo.
Felicitaciones, no dejes de escribir.
¿Llevamos burka las mujeres occidentales? Evidentemente, no. Nosotras somos libérrimas, amas y señoras de nuestro propio destino.
Qué triste me parece que, de veras, nos creamos completamente esa milonga de la igualdad, de los derechos, de la absoluta libertad.
Esos pequeños –y grandes- burkas con los que convivimos diariamente las mujeres del avanzadísimo, desarrolladísimo y cultísimo occidente en el que nos ha tocado, por suerte, vivir.
Pero...¿Y SI TODO ESTUVIERA DICHO YA? LA MÁS HERMOSA DE LAS MENTIRAS, LA LITERATURA, TIENE TANTO QUE DECIR...