LOS BURKAS DE OCCIDENTE. Esas pequeñas cosas con las que convivimos (Personales)
Domingo, 23/03/2008
QUÉ QUIETAS ESTÁN LAS COSAS
No sé si todos mis comentaristas habituales han estado, como yo, de vacaciones, o es que nadie me lee ni me comenta. Intuyo que no, que no es eso, sino que últimamente son más mis lectores silenciosos. No importa que no comentéis, muchos lo hacéis en persona, aquellos a quienes conozco y otros, los lectores desconocidos, podéis guardar ese hermoso secreto con vosotros que es el silencio. Aunque así no fuera, no importa, yo seguiría escribiendo. Llevo haciéndolo toda mi vida por afición y en este nuevo modo de verdad que me reconforta ser leída pero soy tan egoísta que escribo si hace falta sólo para mí misma.
He vuelto a casa, con las ganas y las ansias renovadas. Como nueva, como una rosa, con mi bonito bronceado color Shakira, porque de entre tanta terraza y entre tanta caña, tirada en la playa con mi hermana -adicta al sol, la tía, mientras yo en el mismo tiempo, en mi escasez de melamina obtengo un ligero tono dorado, ella está ya como en pleno agosto- no puede obtenerse otra cosa, además de un par de kilitos de más, que tampoco vienen mal, que se me estaba quedando cara de acelga entre tanto estudiar.
Al llegar, al abrir la puerta y dejar por ahí la maleta tirada –pensaré en todo esto mañana. Sí, mañana, después de todo, mañana será otro día, como dice Escarlata O’Hara)- me ha sorprendido la quietud de mi casa. Como estoy como unas maracas me he puesto a recitar, a Juan Ramón, mientras me tiraba en la cama:
Pues eso, hasta mañana que, como me he enganchado a Fama (Oh, divina Paula, otra de mis diosas favoritas; ¿dónde se compra esas camisetas absolutamente fabulosas?) y hoy empiezan las galas, mañana tengo que comentarlo todo, todito con mi amiga Yolanda.
Comentario de: AMANDA [Visitante] Domingo, 23/03/2008 - 23:34
!HOLA! Redo, me alegro de tu vuelta, volver siempre es importante.Yo de Extremadura, me movilicé a Jaca, allí no hay castillos pero su catedral,es una de las maravillas del mundo mundial, es un sitio que visito frecuentemente tengo allí muchos amigos, te lo recomiendo además si quieres escribir sobre las catedrales la tienes que conocer sin remedio, no se puede describir, porque es " sublime", como tb es sublime una talla de un Cristo que se encuentra según entras a la derecha, seas o no creyente es lo de menos, ese Cristo, es mucho, las carnaciones de los pies han desaparecido, supongo que de tanto besarle los fieles los pies,! pidiendo!, vaya ud. a saber que cosas, que solo el sabe. Cuando vayas, no te olvides de entrar ca en una cafefetería que se encuentra justamente enfrente, tomaté un café en la " barra" por supuesto que lo hacen buenísimo, y además de dará la oportunidad de hablar con algún jacetano, que son tremendamente acogedores, y siempre dispuestos a contarte cosas de su tierra, y repara en todo lo que veas a tu alrededor, es simplemente curioso, lo que en un momento determinado las cosas, nos pueden decir. Este año, el Cristo no salió en procesión estaba lloviendo,la catedral estaba llena de gente y como siempre, hay un olor muy especial en ella, todo huele a incienso . Bueno y después por la noche, te puedes ir de tapas y pinchos ! deliciosos!, te recomiendo, Bar Miguel, Casa Ana( aquí no puedes fumar), y un barcitro que se come la patata de Jaca ! Deliciosa!, uno no puede ir a Jaca y volver sin probar la famosa patata.Todo ello de pie porque no encuentras ni un sitio donde ponerte, asi erguidos como la estatua de Ramiro I...
! Saludos! Amanda
¿Llevamos burka las mujeres occidentales? Evidentemente, no. Nosotras somos libérrimas, amas y señoras de nuestro propio destino.
Qué triste me parece que, de veras, nos creamos completamente esa milonga de la igualdad, de los derechos, de la absoluta libertad.
Esos pequeños –y grandes- burkas con los que convivimos diariamente las mujeres del avanzadísimo, desarrolladísimo y cultísimo occidente en el que nos ha tocado, por suerte, vivir.
Pero...¿Y SI TODO ESTUVIERA DICHO YA? LA MÁS HERMOSA DE LAS MENTIRAS, LA LITERATURA, TIENE TANTO QUE DECIR...