LOS BURKAS DE OCCIDENTE. Esas pequeñas cosas con las que convivimos (Personales)
Viernes, 07/03/2008
SOÑARSE A SER UNA MISMA
Con el cine me pasa como con la música. Son disciplinas
y artes que me encantaría dominar pero ni el paso de los años aumenta
mi sensibilidad ni mis esfuerzos por entenderlas “más allá.” Nada, que
me quedo a la mitad, será que la literatura y las artes plásticas –y
alguna cosilla más- me tienen enganchada y me absorben de tal manera
que una no da para más. Pero el cine me
gusta, como la gente que dice sin traumas que le gusta leer porque se
lee, muy bien por ellos, un par o tres libros al año. A mí me gusta ver
películas, en el cine o en casa pero o me engancha desde el principio o
me cuesta quedarme frente a una pantalla inmensa o mediana dos horas de
mi vida. Como soy tan inquieta, me desespero si no hay algo en la trama
que me agarre bien fuerte de la melena. Me
gustan las pelis históricas, las pelis de época –de “vestidos largos”
las llamo yo desde que era una niña-, las comedias románticas, las que
me hacen reír y las que me hacen llorar como una loca, las de miedo y
de terror aunque no mire en las escenas impactantes, las de suspense,
las de asesinos en serie, las de amor y desamor, las extranjeras y las
españolas. De
las españolas me encantan las de Almodóvar pero sobre todo, quizás la
menos almodovariana –si me permitís los cinéfilos que le haga esa
crítica- y es Todo sobre mi madre. Me gusta Mujeres al borde de un ataque de nervios y me encanta la genial Qué he hecho yo para merecer esto
porque Almodóvar –y que el Divinísimo Federico me perdone allá en el
cielo de los poetas donde Él sólo reina- tiene algo de “Lorca”. Esa
visión homosexual de la mujer, que muchos de ellos tienen de nosotras
como “sufridoras”, como soberanas atlantes capaces de llevar el mundo a
nuestra espalda guiadas sólo por una pasión sobrehumana. En algo –sea
Almodóvar, sea Lorca- los gays se equivocan. Nuestra pasión pasa,
aunque sea desbordante y “desbordadora” antes por la cabeza que por
cualquier otro órgano del cuerpo al que a los hombres, heteros o no,
les va siempre directo. Ahí es donde no nos entienden y, por eso -como
Antonio Gala en La pasión turca- creen que tenemos el idéntico
resorte sexual indomable que ellos. Seguramente es muy parecido, por
eso nos fascinan y enganchan los artistas gays que diseñan, escriben
novelas, dirigen películas o escriben dramas, porque llevan todo al
extremo de los extremos y a nosotras, eso sí, los extremos nos encantan.
Del primer personaje al último de esa película (las interpretaciones
escandalosas de Marisa Paredes y la gloriosa Cecilia Roth), con la
aparición de Toni Cantó, Penélope, un chulo de playa encarnado en el
bellísimo Carlos Lozano o la Sardá… ¿se puede pedir más?
De
esa película, aunque es difícil decidirse, me quedo cuando –arte dentro
del arte- ese personaje indescriptible y apasionante de la “Agrado” que
interpreta Antonia San Juan -no en vano, transexual- a punto de empezar
Bodas de Sangre –otra obra más que matrimonial, a mi juicio,
maternal- dice delante de las cortinas del teatro que escribí para
siempre en mi alma y en mi gesto:
Una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma
Redonna … no es que no tengas sensiblidad para ningún otro arte … es que la que tienes escribiendo es tal que ¿cabrá espacio para alguna otra? .. jajaja
Coincido en tu imagen de Almodóvar. ¡Es más! … siempre me ha impresionado su facilidad para mostrar a la mujer, más que “sufridora” … como “víctima” … víctima de algún poder, según la película … pero siempre inocente, noble … víctima .. y ¡luchadora! .. como tú dices.
Sublime frase: “Una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma” … sería un sueño que pudiera conseguir ser como sueño: libre, fuerte, acompañante, solícita …
Tú ¿estás muy lejos? … a mí me pareces excepcional.
Comentario de: AMANDA [Visitante] Viernes, 07/03/2008 - 20:46
Este post ( se dice así?...) me ha recordado dos cosas: una un libro:
" Mujeres que bailan con lobos" otra un cuadro " Mujeres,corriendo al borde de la playa ", de la serie de Picasso " las gigantas",creo que ni siquiera " Picasso", que tenía tela marinera.........cuando lo pintó sabía lo que podría significar esa imagen percibida por el ojo de una mujer... Redo para no estarmuy puesta en el cine, el post no tiene desperdicio..
Amanda
Comentario de: Redonna [Visitante] Sábado, 08/03/2008 - 07:36
gracias, Amanda, se agradece tu comentario sobre todo, porque eres historiadora del arte.
Me ha gustado el cuadro que sugieres, no lo conocía... gracias.
Comentario de: perri [Visitante] Martes, 11/03/2008 - 15:39
No sé que tienen las películas de vestidazos, que a mí tambien me encantan. Yo quiero un vestidazo ñoño de disfraz ( ya que para otra cosa no tendré valos,jaja)
Comentario de: Redonna [Visitante] Martes, 11/03/2008 - 16:27
claro, perri, mira que maja...pero luego en fiestas y saraos, te me rajas...-aunque diga que la única qe se pone pamela sea yo, sooooooooolo yo...jajajaa
¿Llevamos burka las mujeres occidentales? Evidentemente, no. Nosotras somos libérrimas, amas y señoras de nuestro propio destino.
Qué triste me parece que, de veras, nos creamos completamente esa milonga de la igualdad, de los derechos, de la absoluta libertad.
Esos pequeños –y grandes- burkas con los que convivimos diariamente las mujeres del avanzadísimo, desarrolladísimo y cultísimo occidente en el que nos ha tocado, por suerte, vivir.
Pero...¿Y SI TODO ESTUVIERA DICHO YA? LA MÁS HERMOSA DE LAS MENTIRAS, LA LITERATURA, TIENE TANTO QUE DECIR...