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LOS BURKAS DE OCCIDENTE. Esas pequeñas cosas con las que convivimos (Personales)
Viernes, 22/02/2008
ME VOY A MILÁN, ASÍ, SIN MÁS
Cuando volví definitivamente de Italia allá por el año 2001-2002 llevaba el pelo por la cintura, con mechones rojos y un pendiente en la nariz. Vestía una falda larga hasta los pies, zapatillas de cáñamo y traía en mi maleta un montón de aprendizaje tanto literario, artístico como vital. Con los años, me he dado cuenta de que eso que yo consideré durante tantos años “mi evolución”, hubiera tenido lugar también en España y me costó comprender, a mi regreso, que yo, por supuesto que había cambiado, pero también el entorno que aquí había dejado y que no sólo yo había crecido, también mis amigas, mi familia…y era como si mi lugar en este mundo no estuviera ni aquí ni allí…costaba comprenderlo, sobre todo a una persona tan ególatra como yo.
Como estoy a punto de volar hacia Milán esta misma tarde –ay, no sabía como contarlo, me voy a pasar el fin de semana, a comprarme trapos y libros y discos, y películas y a tomarme un caffé a la italiana, y una birra italiana, y una pizza, y un capuchino, y esas cosas maravillosas que tiene Italia…-, de pronto, todos mis recuerdos italianos, se agolpan en mi cabeza, giran, vuelan, bailan, se pelean, se dan abrazos y se besan.
Siempre he tenido la sensación de ser una persona que pensaba demasiado en el pasado y también en el futuro, lo cual no me permitía disfrutar del presente al cien por cien. Eso también ha cambiado. Ahora, en este momento, soy capaz de valorar las cosas que me rodean, las buenas, las malas, las posibles, las futuribles e hipotéticas  y las pasadas. Ahora lo valoro todo. Todo tiene valor, y no sólo poder viajar, sino que aunque haya cosas maravillosas lejos de casa, las cotidianas también me encantan.
Me encanta el olor a café, a vida, que inunda mi casa por las mañanas, me encanta mi trabajo en el pueblo, con mis niños de trece años, tomar un café mientras hablamos de unidades didácticas, pero también me encanta el de la ciudad, donde mis compañeros de la edad de mis padres, no me dejan pagar los cafés porque son encantadores y me enseñan cosas nuevas cada día. Todo eso está al alcance de la mano –aunque haya costado tomarlo- y no por cotidiano es malo. Antes creía que todo lo exótico –en el sentido de “raro”- iba a hacerme más feliz que lo “mundano”.



Os confieso que me muero de ganas de pasear por una calle italiana, de que me griten “bellissima” esos tíos tan guapos, de comprarme trapos en Bennetton y de entrar en una Librería Feltrinelli a desvalijarla pero… en el fondo, el domingo, me alegraré cuando me vaya. Italia se quedará ahí, en su sitio y en su lugar y el lunes, a tercera, estaré en mi pueblo, dando clase y mirando por la ventana, a ver si pasa alguien con quien tomar café en el recreo, para coger mi Opel Astra y volver a mi casa, para pasear por las calles de mi hermosa ciudad donde –gracias a los dioses del Olimpo- nunca pasa nada… y hacer una cena con mis amigos en casa con vino y Panacotta traído de Italia…

Me costó entender que esta era mi vida pero ojalá a los veintiuno alguien me hubiera dicho que iba a ser tan feliz porque me torturaba “aquí nací, aquí viví, aquí morí”… pero ahora me encanta, ahora sólo puedo pensar que ojalá pase aquí el resto de mi vida, pudiéndome ir cada vez que se me antoje a Italia, pero que mis hijos paseen por el parque Grande con Pascual, que mis hijos tengan cerca a mis padres y a mi hermana y, sobre todo, que nunca, nunca, nunca tenga que volver a volar sola. Hoy voy a hacerlo, pero me llevan y me traen al aeropuerto. Ese fue el trato, que el próximo avión que tomara, contigo lo tenía que hacer, pero el camino de regreso, ya no hace falta que me lo recuerdes… para siempre, lo sé.

Amo tanto, tanto la vida, que de ti me enamoré,
y ahora espero impaciente ver contigo amanecer.
Si se acaba este milagro, si se consume mi voz,
si me das un último portazo, ¿en qué calle moriré yo?

Estás tan bonita esta noche, te sienta el pelo recogido tan bien.
Pídeme cualquier deseo, poco te puedo ofrecer.
Lloras, gritas, bajo la lluvia, como el ángel Lucifer.
Somos de nuevo herida abierta, mala tierra trágame.

Trágame.

Amo tanto, amo tanto la vida, que de ti me enamoré,
y de amarte tanto, tanto, puede que no te ame bien.
Si yo fuera tu asesino conmigo nunca tendría clemencia,
y me condenaría a muerte, que es condenarme a tu ausencia.

Que no haya mas despedidas, que no eres Ilsa Lazlo ni yo Rick Blaine,
ni soy tan idiota, no te dejaría ir con él.
El próximo avión que tomes conmigo lo tendrás que hacer,
y el camino de regreso yo te lo recordaré.

Yo te lo recordaré.Canciones de Ismael Serrano

(Ismael Serrano)


¿Quedarme en Milán? ¡Con la de cosas que tengo yo que hacer la semana que viene! buuuuuuuuuuuuuuuuuuf, cena el viernes, peluquería, esteticién, llevar unos zapatos para devolver al corte inglés, comprar aceite de romero y de emú y unos polvos compactos nuevos,  pasar a recoger una falda que me tenían que arreglar y...sobre todo... a la vuelta de Milán...
E S T U D I A R!!!!!!!


¡Hasta el lunes! Nunca mejor dicho... ¡me voy volando!

 
Escrito por Redonna a las 15:52 pm Ver/Hacer comentario (4)

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 Comentarios:
Comentario de: olga [Visitante] Viernes, 22/02/2008 - 17:58
Que lo pases muy bien, apasionada Redonna¡¡¡¡¡

Y, vuelve por favor a seguir contándonos tus experiencias.

Besosssssssssssss
Comentario de: carol [Visitante] Domingo, 24/02/2008 - 14:24
Hola guapitita. Por fin he podido leer un montón de tus "entradas", y esta tarde leeré muchas más. Ya sabes que después de tu madre, probablemente yo sea tu mayor fan, y también sabes que me gustaría leerte todos los dias pero no tengo tiempo, aunqué me gustaría mucho más poder verte un ratico todos los dias, y no sólo leerte. ¿Nos vemos el jueves? Te quiero
Comentario de: Carol [Usuario] Domingo, 24/02/2008 - 17:13
Hola, k tal? Hace un tiempo que leo con entusiasmo tu blog. Me encanta cómo escribes, los temas que tratas y cómo te enfrentas a las cosas que te ocurren. Sólo te escribo para darte la enhorabuena y animarte a seguir. A algunos que estamos pasando un mal momento nos sirves de mucha ayuda.
1 bso
P.D. Con la canción de Ismael Serrano has acabado de conquistarme¡¡¡
Comentario de: Redonna [Visitante] Domingo, 24/02/2008 - 21:22
Yo también te quiero, mi Cárol de siempre, por supuesto que nos vemos este jueves, quedamos a comer, no puedo dejar pasar ese placer de pasar ese rato contigo.

"Nueva" Cárol, bienvenida, como ves te llamas como una de mis mejores amigas...no sabes la fuerza que me dan tus palabras... GRACIAS A TI.
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 LOS BURKAS DE OCCIDENTE (Personales)
¿Llevamos burka las mujeres occidentales? Evidentemente, no. Nosotras somos libérrimas, amas y señoras de nuestro propio destino. Qué triste me parece que, de veras, nos creamos completamente esa milonga de la igualdad, de los derechos, de la absoluta libertad. Esos pequeños –y grandes- burkas con los que convivimos diariamente las mujeres del avanzadísimo, desarrolladísimo y cultísimo occidente en el que nos ha tocado, por suerte, vivir. Pero...¿Y SI TODO ESTUVIERA DICHO YA? LA MÁS HERMOSA DE LAS MENTIRAS, LA LITERATURA, TIENE TANTO QUE DECIR...
 
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
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