hoymujer.com
Buscar
por palabra clave
Buscar
 
LOS BURKAS DE OCCIDENTE. Esas pequeñas cosas con las que convivimos (Personales)
Jueves, 31/01/2008
¿TÚ ERES LA RUBIA ESTIRADA?
Mi abuelo paterno era chófer. Era, allá por los años cincuenta, el único automóvil que, negro y reluciente, se paseaba por el barrio de San José. Por supuesto, era del jefazo al que mi abuelo tenía como trabajo llevar por el país y por la ciudad, pero podía utilizarlo también para su uso personal. Todo un lujazo para la época.  Mi abuela me cuenta que, cuando volvía de un largo viaje, le gustaba recibirle ese día con una buena comida, con las sábanas limpias y ella esperándole bien arreglada. Se quedó viuda bastante joven, así que fue una mujer trabajadora de su lejana época. Es bastante moderna, para tener la edad que tiene, la verdad. Suele repetirme, y me parece, porque ronda los noventa,  una modernidad:
- Redonna, hija, –ella no es una abuelita de diminutivos- tienes que tener  la casa bien limpia, pero que el hombre nunca te vea con el trapo en la mano, ni con la zapatilla debajo del pie, espérale siempre bien guapa…
Es alucinante. Ella, lo que no acaba ella de asimilar –aunque, reconoce, que, a las mujeres que trabajamos, los hombres “nos tienen que ayudar”, toma ya-  es que los trapos van también a las manos masculinas y que a mí también me gusta tener a mi lado, además de un hombre inteligente, a un hombre guapo. No voy a ser yo el único florero de la pareja, faltaría más: me encanta ser florero cuando toca serlo, pero con otro igual de bonito con el que pasear.

A mí, para su edad, mi abuela me resulta moderna. Sale a tomar café con sus amigas y, si te descuidas, se pilla un autobús y se atraviesa la ciudad para irse a hacer visitas. De jovencita, tenía que tener cuidado, porque si le presentaba a mis novios, su despedida era siempre la misma:
-Hijo mío, a esta no le hagas mucho caso, que te hará gastar mucho dinero.-

Como a todas las abuelas, les obsesiona el dinero, en su afán de guardar y de ahorrar, de conservar, de no estropear… seguramente porque han vivido tiempos en los que existió de verdad necesidad.  Esto es verídico, sucedió varias veces y es porque tiene una enfermiza e incomprensible misoginia.   Ella y muchas de las señoras de su edad, para las que los hombres son maravilla y nosotras, unas perras rabiosas ansiosas de maltratar a esas joyitas.

El otro día paseaba por el jardín comunitario de mi casa con mi Pascual. Una ancianita que a mí siempre me miraba mal, se paró con el perrito. Está socializándome él a mí en vez de yo él, parece mentira…
-    Qué lindo… qué hermoso… ay, qué bien se vive aquí ¿verdad? Es un lujo tener estos jardines, para salir a tomar el sol y a pasear…
Y pasé unos diez minutos dándole conversación, a la señora, porque me parecía que lo necesita, que tenía ganas, contándole cositas del perro y otras trivilidades.
- Ay, hija mía, pero mira que eres maja… ¿cuándo has venido a vivir a nuestra comunidad?
Alucinada, caí en la cuenta de que era domingo por la mañana, que iba –aunque con mis zapatillas compradas en Milán, doradas- con mi chándal y con la cara lavada. Es infrecuente que yo salga de esa guisa de mi casa.
-  Señora, llevo aquí casi cuatro años, vivo en el bloque de al lado al suyo. Me ha visto un montón de veces…
- ¿Pero? ¿Tú eres la rubia estirada?
- Sí, señora, sí, la misma que viste y calza.


Gustav Klimt, Las tres edades de la mujer. Mi bisabuelo, esta vez el materno, solía decir "Por mi puerta has de pasar o la muerte te ha de costar..."

Como las ancianas han pasado ya la etapa en la que decir algo inadecuado no les causa vergüenza, se quedó más ancha que larga…
-    Anda… pues nada, bonita, ya nos veremos...

Y nos fuimos Pascual y yo, pensando, en esa misoginia femenina que tienen algunas ancianas. Os aseguro que siempre la he saludado con cortesía pero verme salir a las siete de la mañana sola de casa –porque mi comunidad sería genial de veras si no existieran las ventanas con cortinas que se corren cuando pasas-, llegar en taxis a las tantas y, en cambio, no verme muchas veces fregando las ventanas… a ella –ni a mi abuela, por supuesto- no le cuadra…

 
Escrito por Redonna a las 16:01 pm Ver/Hacer comentario (3)

     Enlace permanenteEnlace permanente Mujer Actualidad Belleza Amor Sexo
 Comentarios:
Comentario de: Pezezita [Visitante] Jueves, 31/01/2008 - 22:35
Mi abuela ya con alzheimer le dijo a mi hermana..
-pero cuantos años tenéis ya hijas?
-18 y 20 abuela
- y no os casais, teneis novios no?
-no abuela y no me voy a casar
-no?
-no.. total solo es un papel...
-sabes hija, que tienes razón...hay cosas peores en el mundo... lo importante es ser feliz...
Y lo alucinante de esto era ver que la abuela mantenía una conversación cabal... porque ahora tendría 96 años... pero en su buena époco vio de todo, le toco enviudar joven, casarse a las tantas de la mañana escapando de su madre que la quería de críada...separaciones de hijas... malos tratos de algún yerno...

Así que... solo pedía que fuera como fuera llevaramos una vida normal y feliz..
Comentario de: AMANDA [Visitante] Viernes, 01/02/2008 - 02:26
De mis abuelas, sol conocí a una, (la materna)tampoco conocí, a mis abuelos, solo por las referencias .
Mi abu materna se llamaba como yo, ella fue la que me cuidó( además fue mi madrina). A veces pienso, que me parezco a ella, dentro de su medio, fue fuerte,y tal vez persona non grata para todos, pero dentro del momento que le tocó vivir,autonoma e independiente.Murió hace algunos años, solo 10 minutos después de yo salir de casa.... curioso verdad?
Amanda
Comentario de: Marga [Visitante] · http://blogs.hoymujer.com/elblogdemarga Viernes, 01/02/2008 - 12:52

jajaja... rubita estirada!!!!

Pues mi avó también enviudó con cuarenta y pocos... y la admiro un montón porque tenía mucha fuerza y alegría, también fué una mujer moderna para su época porque monto un negocio ella sola, cosa que, en aquellos tiempos no era corriente en una mujer sola... siempre tuvo visión de negocio y eso es algo que siempre he admirado en ella.. eso si.. todas las tardes, merienditas con sus amigas... se cuidaba que no veas... la perdí hace 7 años y todavia la echo de menos... fué la ausencia más dolorosa de mi boda ya que, ella conoció a César, cuando eramos unos nanos... y decía que era muy buen chico... aisss... que recuerdos!

Buen post Redo... me ha encantado!

Besitos
 Hacer comentario:
Tu mail no se mostrará en la página
Se mostrará tu URL
Opciones

(Saltos de línea se convierten en <br />)
(Fijar cookies para el nombre, email & url)

Por favor, introduzca las letras que ve en la imagen:

 LOS BURKAS DE OCCIDENTE (Personales)
¿Llevamos burka las mujeres occidentales? Evidentemente, no. Nosotras somos libérrimas, amas y señoras de nuestro propio destino. Qué triste me parece que, de veras, nos creamos completamente esa milonga de la igualdad, de los derechos, de la absoluta libertad. Esos pequeños –y grandes- burkas con los que convivimos diariamente las mujeres del avanzadísimo, desarrolladísimo y cultísimo occidente en el que nos ha tocado, por suerte, vivir. Pero...¿Y SI TODO ESTUVIERA DICHO YA? LA MÁS HERMOSA DE LAS MENTIRAS, LA LITERATURA, TIENE TANTO QUE DECIR...
 
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
<<  <  
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31
 

 Buscar


Todas las palabras
Alguna palabra
Frase entera

 
 
 
   
 
VOCENTO