LOS BURKAS DE OCCIDENTE. Esas pequeñas cosas con las que convivimos (Personales)
Jueves, 25/10/2007
VIVO SIN VIVIR EN MÍ
Si alguna vez tengo una hija es muy probable que la llame Teresa. No permitiré bajo ningún concepto que nadie la llame "Tere", "Maite" ni mucho menos "Maritere". Mi hipotética hija se llamaría "Teresa", como Teresa de Cepeda y Ahumada, Teresa de Jesús.
A mí me gusta llamarla Teresa de Ávila porque lo de Santa y lo de primera doctora de la iglesia me parece que le ha hecho flaco favor a esta magnífica mujer. En torno a ella ha surgido todo un mito morboso que la ha convertido en una monja chalada que decía tener contactos con Jesús y que levitaba sobre su lecho. A mí me parecen entrañables sus frases míticas, como la de "Dios también anda entre los pucheros", demostrando su modernidad y su avanzadísimo pensamiento. Tan avanzada era Teresa que, cuando los confesores e inquisidores le decían que no era Jesucristo sino el demonio quien aparecía en sus visiones, ella, muy inteligentemente se decía "paréceme que dicen estas cosas por ser yo mujer". Casi increíble pero ya se sabía discriminada en el siglo XVI.
Supongo que Teresa me recuerda mucho a la Magdalena porque estaban enamoradas del mismo hombre. La pobre María, que en ningún momento de la Biblia es descrita como prostituta, fue convertida en un putón verbenero para el resto de sus días. Supongo que fue por su belleza y porque las lecturas medievales de las Sagradas Escrituras no podían permitir esa predilección de Jesús hacia una mujer. Su persona o personaje se ha puesto muy de moda con el libro de Dan Brown, con esa historia o historieta de que fue la amante de Jesús e incluso la madre de su descendencia.
Ambas, Teresa y María Magdalena estaban enamoradas de un hombre inalcanzable en su divinidad. Hay una tercera, pero ésta sí es un personaje literario a ciencia cierta de una tragedia inacabada que Federico García Lorca escribió siendo muy joven. Se llama Cristo y en ella un también joven Jesús se siente torturado porque su condición divina no le permite amar a su amiga Esther. En un momento, la pobre chica, incansable, confiesa que se pasa los días mirando al cielo porque "dicen en la aldea que él mira mucho a las estrellas" -cito verbi gratia porque, como soy un desastre, ahora no tengo ni idea de dónde puede estar mi ejemplar de Teatro inédito de Juventud de Lorca- . Me parece precioso, igual que cuando Teresa relata sus encuentros con Jesús en El libro de la vida, con una naturalidad que casi nos hace verle también.
Confieso que a mí me atrae muchísimo ese Jesús del que se enamoraron estas mujeres. Espero no parecer herética pero me parece muy atractivo un hombre cuyo único ideal era que nos amáramos los unos a los otros y que, encima, la iconografía se ha encargado de presentarnos como un morenazo con melenas y cuerpo de atleta.
Os prometo que iba a citar un poema de Santa Teresa, incluso he elegido el título de este post pensando en ella pero mientras escribo estas palabras, de pronto, la voz de Ángela Carrasco en el papel de la Magdalena en Jesucristo Superstar acaba de empezar a sonar en mi cabeza: "Yo no sé como amaaaaaaaaaaaaaarle... me emociono con verle, sé que es un hombre máaaaaaaas..." y, con ella, me he puesto a cantar...
Sé que es mucho menos artístico y transcendental que los versos de Teresa, con estas rimas facilonas y musicalizadas pero es tan bonito...
Yo no sé cómo amarle
Ni qué hacer, cómo hablarle
Él cambió algo en mí
Ya no soy la misma, soy otra mujer
Desde que él me miró
No puedo comprenderlo
Me emociono con verlo
Sé que es un hombre más
Y he tenido tantos, debo saber
Que es un hombre más, sólo uno más
Quisiera llorar, quisiera gritar
Hablarle de amor, y tengo temor
Nunca pensé llegar a sentir
Un amor así
Es casi divertido
Pensar en lo que he sido
Fingí amor, no lo sentí
Miedo da creer y no comprender
Lo que él despertó dentro de mí
Os dejo el enlace de You tube, por si queréis cantar también: http://www.youtube.com/watch?v=ma6KQJAFHlU
Redonna … me resulta delicioso leerte … a veces ¡ni sé qué contestar! … gracias por no dejar de compartir con nosotros semejante don para transmitir ¡tan claramente! lo que quieres decir. Te admiro muchísimo .. pero .. ¡¡al temita!! .. jajaja
Tal vez por mi experiencia .. o porque (curiosamente) vengo de una familia ¡muy religiosa! (no quiero escuchar ningún comentario que os veo) … ese “amor” tanto de Teresa como de Mª Magdalena ¡siempre lo entendí como de “otra dimensión”!.
Alguien que ama … “al prójimo como a sí mismo” … alguien que ama “a los animales” (como San Francisco de Asis) … alguien que ama TODO … porque ¡EN TODO! ve a Dios … ¡¡es sublime!!. Así, al menos yo entiendo ese “Dios también anda entre los pucheros” que has citado de boca de Santa Teresa y que ¡siempre! ¡siempre! me ha parecido sobrehumano …
No creo que ella estuviera enamorada del hombre ¡fíjate! .. creo que distinguía perfectamente la dimensión de ese sentimiento .. y que solo figuras como ella … ¡casi! ¡casi! “sobrehumanas” son capaces de “sentirlo” (al igual que la Madre Teresa de Calcuta).
Si algo falla en esta Iglesia moderna es sin duda que Dios no está en todos los sitios … que Dios sólo esté “en la verdad de la Iglesia que cada uno predica” .. ¡¡qué triste!! … ¡¡qué poco divino!! (¿o sería mejor decir qué humano?) … ¡¡qué intransigente!! … ¡¡qué ganas de alejarnos los unos a los otros!! …
¡¡Me ha encantado la canción que has transcrito!! … pero entiendo la confusión de Mª Magdalena, ya que quien no ha conocido de niña, el amor incondicional de sus padres … conocerlo en “una persona” ¡¡no es de extrañar que impacte!! … y que no se sepa cómo nombrar ese sentimiento “especial” de amor.
Comentario de: [Usuario] Viernes, 26/10/2007 - 10:22
Como católica te puedo decir que está muy bien que admires la figura de Jesús, pero no quieras quedarte sólo con el hombre olvidando su naturaleza divina, porque es indivisible.
Por otra parte, eso de que era guapo y musculoso, es pura imaginación. Un beso
Comentario de: Redonna [Visitante] Viernes, 26/10/2007 - 11:01
claro que me quiero quedar sólo con su condición humana!!! esa es la que me fascina de Jesús de Nazaret!!!
Lo de guapo y musculoso sé que es imaginación, claro, ya he dicho "la iconografía..."
un beso a todas...gracias por leerme.
Gracias, olga, por tus cumplidos, me animan a escribir más y más!!
Comentario de: dulcecalor [Visitante] Viernes, 26/10/2007 - 11:14
Redonna, felicidades, que bien escribes.
Yo tambien me quedo con el Jesús humano, es el que lo hace más divino. Que un hombre solo, fuera capaz de cambiar las cosas y a la gente en un tiempo donde la comunicación era tan complicada. Que lo siguieran por esas tierras tan duras, sin tener nada, sin dar nada, pero dando tanto a los demás... Eso es lo que me parece divino de él.
Me encantaría que fuese verdad la historia con María Magdalena, ¿por qué no podían ser pareja?. Cuando amamos, cuando compartimos con alguien a quien queremos nuestras cosas, cuando tenemos hijos y queremos lo mejor para ellos, ¿no nos sentimos mejor con nosotros mismos? ¿no nos dan ganas de ser mejores personas?. Si fuera verdad que se quisieron, seguramente las cosas fueron distintas....
Besos a todos, y que tengais un buen día ¡ QUE YA ES VIERNES!
y como me alegro... la verdad .... xq. leerte es como trasladarse a la biblioteca a escuchar a una cuentacuentos de adultos ... y encima ENSEÑAS ... y te queda bonito y poetico y hasta sexy ...... Q ME ENCANTA!!!!!
Es curioso ... pero yo tambien pensaba en TERESA DE CALCUTA .... y no creo q sea "casualidad" q las "mujeres de JESUS" .... coincidan en su forma de vida y sentimientos ....
y yo tb. pienso en un Jesus (HOMBRE) guapo y musculoso .... MUUUUUY ATRACTIVO ..... (pero con NOVIA!!!! = DIOS).... osea q chicas ....nada q hacer ....jajaja
This blog is simply smashing. In my humble opinion of course. As this post is rather debatable I don't think all your blog visitors are going to agree with it.
¿Llevamos burka las mujeres occidentales? Evidentemente, no. Nosotras somos libérrimas, amas y señoras de nuestro propio destino.
Qué triste me parece que, de veras, nos creamos completamente esa milonga de la igualdad, de los derechos, de la absoluta libertad.
Esos pequeños –y grandes- burkas con los que convivimos diariamente las mujeres del avanzadísimo, desarrolladísimo y cultísimo occidente en el que nos ha tocado, por suerte, vivir.
Pero...¿Y SI TODO ESTUVIERA DICHO YA? LA MÁS HERMOSA DE LAS MENTIRAS, LA LITERATURA, TIENE TANTO QUE DECIR...