LOS BURKAS DE OCCIDENTE. Esas pequeñas cosas con las que convivimos (Personales)
Domingo, 14/10/2007
Seré leve y parecerá que no te amo
En estas inesperadas minivacaciones he descubierto a Magdalena Lasala. Es increíble que a veces las cosas más cercanas nos pasen desapercibidas. Estoy leyendo su último libro, "Doña Jimena". Al leer su biografía, en la contraportada, me he topado con el título de uno de sus libros de poemas:
Seré leve y parecerá que no te amo.
Ser lector es a veces como ser un amante sin amado: se vive lleno de pasión, pero también cargado de un dulce rencor. Desearías con todo tu alma haber sido tú el creador de esas palabras pero has de contentarte con leerlas y de hacerlas tuyas, en la medida de lo posible.
Otra vez, Salinas -que si de golfo y gran poeta tenía mucho, también era un grandioso filólogo- decía que la poesía está siempre incompleta y que ha de llegar el lector a otorgarle, con su lectura, la auténtica perfección y la sublimidad. Eso es lo "único" que nos queda... ni más, ni menos...
Y esta locura
y el desconsuelo
de la distancia que no es distancia
y por comprenderte
y comprenderme
llamé a puertas
que abrían otras puertas
abrí ventanas
que invitaban al vuelo
recogí la llave del gran secreto
conocí la verdad.
Ahora he de guardar silencio.
(Magdalena Lasala, de Seré leve y parecerá que no te amo)
Comentario de: susana [Visitante] · http://historias Lunes, 15/10/2007 - 09:19
La gente que no disfruta de la lectura se pierde una experiencia indescriptible. Yo he sido una lectora compulsiva y he conseguido transmitirles mi afición a mis hijos. Menos consolas y más libros, que enseñan a pensar.
¿Llevamos burka las mujeres occidentales? Evidentemente, no. Nosotras somos libérrimas, amas y señoras de nuestro propio destino.
Qué triste me parece que, de veras, nos creamos completamente esa milonga de la igualdad, de los derechos, de la absoluta libertad.
Esos pequeños –y grandes- burkas con los que convivimos diariamente las mujeres del avanzadísimo, desarrolladísimo y cultísimo occidente en el que nos ha tocado, por suerte, vivir.
Pero...¿Y SI TODO ESTUVIERA DICHO YA? LA MÁS HERMOSA DE LAS MENTIRAS, LA LITERATURA, TIENE TANTO QUE DECIR...