No
me molesta que los hombres me piropeen, todo lo contrario, me encanta. Soy una
ególatra empedernida y estoy encantada de recibir de vez en cuando alguna
palabra bonita: me resulta muy halagador. Me sucede lo mismo con las miradas
-siempre que no sean excesivamente lascivas que me den ganas de vomitar- y con
respuestas "donde tú quieras, preciosa" a preguntas simples como "¿vamos a tomar un café" y cosas del
estilo. Es agradable que te llamen "guapa" o que te digan que esta noche
lo estás. Mucho mejor que la indiferencia, sin duda, a mi parecer.
Pero
a mí me encantaría poder decirles a los hombres
esas cosas. Me gustaría poder decirle en público a un hombre, como hacen ellos,
cuando me parece guapo, "buenos
días, guapetón" o "qué pasa, hermoso, cómo va todo". Nosotras,
sencillamente, no podemos hacerlo. ¿Qué
pensarían de nosotras? Os confieso que a veces he hecho la prueba a y la
respuesta masculina es la del estupor, excepto en algún que otro "machos
alfa" de primera categoría -hablaré de ellos, pero es un tema que requiere
"documentación" y estoy en ello- que te responden con otra mucho más
gorda y te quedas en el sitio, por si se te ocurre repetir la
hazaña, princesa.
En
Italia los hombres suelen piropearte bastante, por la calle, tus amigos, las
miradas a veces son incontenibles... pero acabas acostumbrándote e incluso a
veces, echándolas de menos. Los hombres
españoles no piropean excesivamente pero sí hacen comentarios como "Fulanito, ¡qué bien acompañado vas!”, “qué bien, estás ahí sentado, Zutanito, entre
la rubia y la morena, ¿eh? ya se puede, yaaaaaa…” ante las que tienes que sonreír y yo, ya os
digo, lo hago de buen grado porque no me molesta en absoluto. Con los años he
aprendido a decir “muchas gracias”, con media sonrisa y mirando a los ojos del adulador, en vez de
juveniles sonrisas de vergüenza que, como tengo los ojos pequeños, se me hundían
en la cara a causa de la timidez cuando me sucedían estas cosas en mi juventud.
Yo quisiera hacer lo mismo. Quisiera poder
decir esas cosas cada vez que las pienso, que me quitaran el burka que me deja
mirar pero no hablar, que me deja la posibilidad sólo de responder guiñando un
ojo o con una media sonrisa (o amplia, según de quien vengan las bellas palabras).
Hay cosas que los hombres pueden decir pero no las mujeres. Hay cosas que los
hombres pueden hacer o parecer que hacen que las mujeres tenemos vetado.
No
quiero ser como ellos, quiero seguir pasando entre un grupo de hombres y que me
miren, que me digan lo que les venga en gana pero reivindico el derecho de
poder hacer lo mismo. No pido quitarme el niqab y quedarme en paños menores porque
ya decido yo delante de quien me lo quito y delante de quien no, diga lo diga.
Sólo exijo libertad verbal ante un tío ante el que quitarse el sombrero o,
simplemente, ante alguien a quien quiero adular y ser simpática, decirle, “guapo”,
aunque no me guste lo más mínimo, como hacen ellos, sólo por costumbre.

Si me los encuentro por la calle, algo podré decirles, ¿no?
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Comentarios:
No estoy muy de acuerdo. A mi me parece fenomenal que lo hagan, vamos, que no me molesta, y lo cierto es que lo hacen. Yo también lo hago, y lo curioso es que últimamente me han venido varias mujeres diciendo que no les gusta que les digan cosas agradables porque no se las creen, porque creen que es sólo para quedar bien o porque símplemente, no les gusta...
¿En qué no estás de acuerdo? Si lo haces y te lo hacen... eso es lo que yo digo, no? solo que ellos con mucha mayor frecuencia y profusión. Evidentemente, no siempre hay que creéreselo...ya digo, muchas veces es una costumbre, nada más, una cuestión lingüística, como tantas otras.
Gracias por leerme.
Cuanta razón tienes corazón...
Aunque, afortunadamente, cada vez las mujeres usamos más frecuentemente terminos como "cariño, guapetón, etc." con ellas y ellos... pero desde luego estamos bastante lejos de la situación tipica: estar en la puerta de nuestro trabajo, que pase un bomboncito por delante y decirle "vaya, vaya, vaya... "
Aunque... todo se andará, Redonna...
jajaja!!!
En que las mujeres no dicen esas cosas, o en que se ve raro por los demás, o en que a las mujeres les gusta que a ellas se las digan...
Como yo soy el "bicho raro" ... (no es nuevo) .. a mí si me perturba bastante que me echen un piropo .. o algo tan simple como que “un chico” me eche los tejos.
Sé que tiene que ver con “mi experiencia” .. así que procuro (y lo voy consiguiendo) vivirlo con la mayor naturalidad … aunque confieso que cuando esta mañana ¡de nuevo! hemos coincidido en el ascensor y solos .. el chico del beso y yo .. ¡¡por poco me muero!!.
No, no ha pasado nada .. pero Redonna .. me gustaría ¡ser como tú! .. poder vivirlo como un halago (¡que es lo que es!) … pero por el momento … ¡ya ves que estoy en “jardín de infancia” en ese tema! …
Cuando un hombre dice un piropo (o algo con esa intención) no siempre sale bien parado (merecida o inmerecidamente). Se la juega. Para bien o para mal.
Una mujer lo mismo. Quizá se os juzgue distinto, por eso de la costumbre, pero también quizá vosotras y vuestras compañeras seáis las que más os juzgáis
E igual que lo que piropeamos y decimos (y hacemos) habla de nosotros, también lo que no. Y también ahí se juzga
Sinceramente creo que muchas veces tenéis que dejaros vosotras, y dejarle a las demás.
Yo sería de los que me saldrían los colores
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