Desde el silencio de mi lectura, quiero hacerte partícipe de mi pequeño vicio: desde hace meses te sigo, te leo y a veces me parece imposible que seas quien dices ser.
Pareces especial, pareces inteligente, sensible, divertida, amante de la belleza, las conversaciones amenas, buena persona y no me queda duda, debes ser muy buena amiga.
Felicidades por lo que escribes, por tu fortaleza, por tus ganas de salir adelante, por tu ternura, por las amistades que pareces forjar, por tu orgullo, por tu vida.
Felicidades por tu cumpleaños y felicidades por devolverme la esperanza en la juventud.
Si yo fuera la chica de los ojos brillantes-brillantes, te daría un beso enorme, miles de gracias y cultivaría tu amistad, aunque seguro que ya la tiene, afortunada ella y afortunada tú.
De verdad eres tan joven? Lástima, yo buscaba alguien algo más mayor, pero con tu sensibilidad.
Sigue escribiendo tu historia, Pezezita, Estoy seguro de que hay alguien que se siente desafortunado mientras espera a encontrar una escritora como tú, que quiera caminar a su lado.
Un fuerte abrazo.