
La aparición de MI CIELO en el blog de MH, me ha hecho recordar que hasta no hace mucho tiempo, tenía conceptos muy distintos a los de la mayoría.
Sé que es difícil entender para los que habéis crecido en familias más o menos estables, que se pueda hablar de sexo, respeto, o aceptación sin implicación afectiva.
No todo el mundo tiene claro hasta qué punto es responsable en las relaciones que mantiene con los demás y ¡claro! no me refiero a las positivas, a las que sanan y nutren, sino a las que te hacen sentir mal contigo misma: ya sean maridos, amantes, padres, madres, suegros, hijos, hermanos, vecinos, profesores, alumnos, jefes, compañeros o subordinados en el trabajo, etc, etc.
Sin embargo, a los que crecimos siendo maltratados por “los que nos querían” nos resulta tremendamente difícil cambiar la ecuación de:
Cariño + amor = violencia + sometimiento
Cuando el trato amable que hemos tenido de niños, cuando el único respeto conocido ha sido la violencia y el sometimiento, cuando ya de adulto, te dicen que ¡¡eso no es así!!, te preguntas: “pero ¿cuándo ha cambiado eso que yo no me he enterado?”
Cuando en tu infancia no ha habido transparencia ni claridad en las muestras de cariño, cuando no se ha sido reconocido, ni se han fijado los límites a los demás, ¿cómo entender qué es el “calor del hogar”, “la cordialidad familiar” o creer que tienes derecho a pensar o sentir de forma diferente al resto?
Si no me enseñaron a respetarme y no puedo ofrecerme respeto, ¡será muy difícil que lo obtenga de los demás!, pero ... ¡¡no es que yo no lo dé! ... ¡¡es que no lo tengo ni NUNCA LO TUVE!!.
Muchos habéis crecido conociendo el derecho que teníais a ser respetados y conociendo el significado de fidelidad, protección, confianza, amparo, integridad, ayuda, coherencia y fe ... pero, por desgracia, no nos ha ocurrido a todos.
No todo el mundo entiende qué significa ser infiel, porque no todos han conocido la fidelidad; no todo el mundo entiende qué significa protección, porque no han sido protegidos; no todo el mundo entiende qué es la confianza, porque nunca creyeron en ellos; ni les favorecieron o auxiliaron y ¡encima! les juzgaron injustamente.
No todo el mundo conoce un amor verdadero, ese que sólo se puede escribir en mayúsculas, por eso no entienden a los demás cuando les dicen que "no se conformen con eso".
Sólo con el tiempo y con continuos fracasos, se aprende que para que una relación marche, las dos personas deben contribuir en hacerla funcionar.
Sólo con el tiempo y con continuos fracasos, se aprende que en una relación, una es una mitad, y por lo tanto merece participar en la mitad de las toma de decisiones y ejercer la mitad del poder.
Sólo con el tiempo y con continuos fracasos te das cuenta de la importancia de la comunicación en la pareja ... de saber solucionar los conflictos que surgen en ella ... de tener el espacio suficiente para crecer y cambiar ... y de que la otra persona te ayude en ese proceso de cambio.
Sólo el tiempo ... o querer cambiar.
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