Pues nada. Que mi amiga la de las Dudas no puede publicar y me ha pedido que revise el tema. Así que esto es una pequeña prueba de mi pericia (o mi torpeza. Ya lo veremus).
En mi anterior post, MER comentaba que el sistema no deja hacer comentarios en aquellos blogs que contienen mensajes como los que denunciaba yo aquí.
Es verdad. Ahora me encuentro con que los susodichos mensajes bloquean el blog entero. Si uno quiere hacer un comentario en un blog que tiene un mensaje de esos, el link te lleva directamente hacia el post en el que está el susodicho mensaje (que puede ser de un millón de años atrás) y no puedes hacer comentario en el post que deseas.
De hecho, el blog te aparece en ese post y con los comentarios desplegados y con un mensajoide de esos en la casilla de comentarios.
Me parece a mí que en este sitio hace falta un canal de comunicación con el administrador, porque es muy frustrante denunciar estas cosas y no saber lo que está pasando ni recibir respuesta alguna por parte de quienes administran y albergan este changarro.
Por otra parte, que también me parece triste desviar el tema de mi blog por asuntos tan lamentables como éste que nos ocupa esta semana.
En fin. En cualquier caso, ojalá y solucionen pronto este problema, que tiene pinta de ser mucho más gordo que un montón de spam invadiendo nuestros blogs.
Tengo monitoreados varios de los blogs que aquí se albergan como fuentes RSS del Outlook y es así como hoy en la tarde me encontré con que había comentarios en muchos de los blogs, cosa rara siendo domingo y, sobre todo, con lo “pácifico” que ha estado este recinto últimamente.
Lo dejé pasar, y ahora me encuentro con que también han invadido mi blog. Se trata de comentarios hechos en inglés que van “de buen rollito” y que, al parecer, anuncian URL’s que conducen a sitios con por-no-gra-fía (no me he molestado en pinchar sobre los URL’s). Es evidente que se trata de una invasión troll-spam en toda la regla, pero…
Se puede hacer algo más, además de borrar los comentarios, para combatir a esta peste? Yo procedo a borrar los de mi blog. Pero desde aquí sugiero a quienes tan amablemente albergan nuestros diarios, que además de hacer algo al respecto por la protección de este sistema quiten la censura de ciertas palabras, como la que tuve que escribir arriba de manera “diferente”) que tampoco es que dañen a nadie. Es decir, la palabra en sí no me parece perjudicial, sino el contenido de la misma. En todo caso, harán daño imágenes o información concreta de ese tipo, pero no esa palabra.
Y, sobre todo, es molesto que el sistema, al censurar dicha palabra (supongo que habrá más) borra por completo el artículo escrito, con lo cual uno pierde trabajo. O sería interesante saber qué palabras están censuradas para evitar tener este tipo de “accidentes”.
Porque éste mismo es una repetición de lo que había escrito antes, que ahora me he molestado en redactar primero en Word, para no perderla de nuevo.
Siguiendo tantas y tantas recomendaciones que me hicieron por todos lados, me relajé y me olvidé un poco del tema durante unos meses. Y esa es la razón por la que este blog estuvo tan callado durante ese tiempo. Y la verdad es que me relajé bastante...
Al principio todavía me ponía nerviosa cuando sabía que me iba a llegar la regla, pero al final conseguí incluso no saber la fecha en la que me tenía que llegar. Sólo sé que ha estado presente, religiosamente, todos los meses. Y, curiosamente, he tenido cada vez menos achaques.
El caso es que el médico me había dicho que si para septiembre no había novedades, que fuera a verlo. Y yo incluso me di 6 meses más de intento. Y nada. Y no es que me coman las ganas ni que esté desesperada. Simplemente que estoy por cumplir los 35 y que sé que tengo endometriosis. Y lo que no quiero es tener a mis hijos con casi 40 años, más que nada por no hacer más grande la brecha generacional.
Así que estos días fui al gine y me dijo que "son muchas las cosas que hay que hacer". Para empezar, mañana mi querido cónyuge tiene que entregar una muestra de sus soldaditos en el laboratorio, para que le hagan un seminograma. Y el viernes tengo yo que ir a que me pinchen para estudiar mis hormonas.
Y también tendremos que invertir una bonita cantidad en una horrible radiografía con contraste para ver si mis trompas de falopio son permeables o no. Pero eso será más adelante, porque no nos dio la orden para el laboratorio (el hombre es un pelín despistado y yo, entre los nervios de la novedad de ir más allá en el intento y la renuencia a que me metan cuerpos extraños en salva sea la parte, tampoco insistí demasiado en el tema).
Lo bueno de haberme alejado unos meses del medio es que ahora sigo relajada con el tema. Y, claro, al subir un nivel los intentos, también tengo más cosas qué contar aquí. Ya iremos actualizando la información según vaya surgiendo.
Eso dice mi madre. Que si no hay noticias es porque las cosas van bien. En el caso que atañe a este blog, la cosa no es del todo cierta. Porque si no hay noticias es que todo va igual y, aunque estoy bien, no hemos conseguido embaucar a ningún embrioncito para que se quede cómodamente albergado en mi barriguita.
Sin embargo, mi silencio de todos estos meses se debe, más que nada, a que he intentado seguir ese consejo que tantas veces he visto escrito aquí y en otros lugares de la red: relajarme y olvidarme un poco del tema. Y eso sigo haciendo. Ya no cuento los días, ya no mido cuántas veces lo hacemos. Por no saber, ya no sé ni cuándo me tiene que bajar la regla.
También me he dedicado a enriquecer mi vida cultural con otras cosas, como un curso de fotografía y alguna nueva actividad internauta que me está dejando grandes satisfacciones. Lo de la literatura, que he intentado seriamente retomar, nomás no se deja. Mi cerebro está como muy seco de ideas y lo poco que consigo escribir no me gusta nada. Tendré que poner en marcha tácticas más radicales para ver si consigo re-despertar la vena de la inventiva narrativa.
Mientras tanto, me entero de cómo la gastroenteritis de su bebé mantiene a una de mis amigas al borde del límite de sus energías y funjo de costal de desahogo con otra de mis amigas que enfrenta cierta problemática familiar.
Y me deleito con el comercial de Dodot, ese en el que salen unas mamás con unos bebés preciosos y que están todos felices de la vida y del amor. No sé si consiguen vender pañales, pero ganas de generar uno de esos angelitos ya provocan!!!
Sin embargo, de momento todas esas distracciones se opacan más cada día, ante la perspectiva de un viaje a mi tierra natal, que me llevará a pasar Navidad y Año Nuevo con mi familia. Así que lo de la espera al final no ha sido tan malo, porque si lo hubiéramos conseguido no podría ir a tan feliz encuentro.
Al final, este post es para agredecer sobre todo a quienes permanecen fieles a mis relatos y me dejan de cuando en cuando un mensajoide haciéndomelo saber. Esta larga carrera se hace mucho más llevadera con tanto cariño a mi alrededor, aunque sea en plan virtual.
Un besito a los que van a pasar la Navidad con sus familias.
A los que no, pues dos. Para que les sea más llevadero.
En el intento por quedar embarazada una se encuentra sola ante multitud de gente que lo consigue "casi sin darse cuenta". No se puede hablar del tema porque automáticamente pasas a ser "una histérica" y porque es poco recomendable ya que la gente se la pasará preguntándote "¿Ya? ¿Lo has conseguido? ¿A ver para cuándo nos das una buena noticia, eeehhhh???, etc.", por no hablar de que si pasa el tiempo y no lo consigues aquello podría convertirse en una tragedia pública.
Este es el diario de una búsqueda desde el cobijo del anonimato.